lunes, 11 de diciembre de 2017

Entrevista a María, "una lectora dispersa"

Hoy recibimos en Letras con Historia la visita de María, una apasionada de los libros que capitanea el blog literario  "Vida de una lectora dispersa", donde podemos encontrar reseñas de lo más variadas, así como artículos tan originales como este, que compara las portadas que tiene una misma novela en diferentes países, recopilaciones de novedades, apuntes sobre series o entrevistas a autores.

Resultado de imagen de lectora dispersa


Tuve la ocasión de conocerla como participante de la gincana "El Alano", durante la que se hizo merecedora de una de las menciones de honor; y ha tenido la amabilidad de visitarnos, y de responder esta pequeña entrevista sobre sus gustos literarios y su actividad como bloguera. Muchas gracias, María, y ¡allá vamos!


- ¿Cuánto tiempo hace que inauguraste tu blog? ¿Cuál fue tu motivación para hacerlo? 

Pues la verdad es que el blog tuvo dos especies de inauguración. La primera fue en enero de 2016, pero como era época de exámenes universitarios, así que no fue hasta junio del mismo año cuando empecé a publicar en serio y más seguido. 

Siempre me ha gustado compartir mi pasión por los libros y mis opiniones, por eso decidí abrir el blog. Cada vez que pienso en ello, llego a la conclusión de que debería haberlo abierto mucho antes, porque la blogosfera es un mundo apasionante. Pero como era más joven pensaba que se me iba a dar mal, que seguro que no me leería nadie, y que otros muchos blogs eran famosos y que nunca llegaría a su altura. Y pensar esto fue un error. Ahora solo me centro en mi blog, sin compararlo con ninguno y publicando lo que quiero. 

-¿Te atreves con todos los géneros? ¿Cuáles son tus favoritos? 

Aunque digo que leo de todo, lo cierto es que hay un par de géneros que se me resisten. Los libros de terror no me gustan nada. Y aunque las novelas románticas las leo de vez en cuando, es un género que leo poco porque no logran atraparme o porque el argumento no acaba de convencerme. 

Mis géneros favoritos son la fantasía y la literatura juvenil, denominada ahora Young Adult. 

- ¿Te atrae el género histórico? ¿Nos recomiendas alguno de tus títulos favoritos de esta temática? ¿Qué piensas que debe tener una buena novela histórica para atraparte? 

El género histórico me atrae mucho pero por desgracia también es uno de los que menos leo. 

Sin dudarlo, recomendaría El nombre de la rosa, El médico y El violinista de Praga. 

Para que logre atraparme, una novela histórica debe estar ambientada en una época que sea de mi interés o que el argumento gire en torno a personajes interesantes. Y hablando de personajes, estos deben comportarse de acuerdo a la época, y que no parezca que el autor no tiene ni idea de cómo era la sociedad victoriana, por ejemplo. Soy muy exigente, jajaja. 

- ¿Tienen tus reseñas un sello particular? ¿Qué intentas transmitir con ellas? 

Nunca me he parado a pensar si tienen un sello, pero sí que suelen tener una estructura fija. Hablo de la trama, los personajes, la ambientación, la forma de escribir del autor... y luego voy añadiendo otras cosas según voy escribiendo. 

Intento transmitir mi más sincera opinión. Porque ante todo, en mis reseñas soy sincera. Si el libro no me ha gustado, lo digo y doy argumentos. Sé que a la mayoría de autores no les sientan bien las reseñas negativas, e incluso algunos piden que se publiquen solo reseñas positivas, pero creo que ver los fallos que tiene una novela ayuda al autor a mejorar en futuras obras. Por eso intento que mis reseñas sean constructivas. 

- ¿Reseñas todo lo que lees, incluso si no has disfrutado de la lectura? 

Sí, porque como he dicho antes, quiero dar mi sincera opinión, tanto de lo bueno como de lo malo. Ahora mismo es un poco más complicado porque estoy opositando y no tengo tiempo para leer, así que voy seleccionando y guardando algunas reseñas para más adelante, para no dejar sin contenido a mis lectores. 

- ¿Qué opinas, en base a tu experiencia, sobre los autores autopublicados? 

Pues siendo sincera, antes de abrir el blog, el único libro que había leído que no fuera de editorial fue uno que escribió mi amiga y que nunca llegó a ver la luz, pero a mí me encantó. 

Tras abrir el blog, algunos autores se pusieron en contacto conmigo y les di una oportunidad. Y no me arrepiento porque ahora mismo hay bastantes autopublicados en mi lista de favoritos. 

Creo que los autores autopublicados son un colectivo infravalorado y por eso siempre que puedo hago entradas para recomendarlos y darlos a conocer. 

Y es una lástima que la gente no les dé una oportunidad, porque hay verdaderas joyas y de todos los géneros. 

Aunque poco a poco algunos blogs les hacen más sitio entre sus publicaciones y esto me alegra enormemente. Se han dado cuenta de que las editoriales solo se fijan en las ventas y no en la calidad. 

- Además de leer, ¿escribes, o te gustaría hacerlo? 

Me encanta escribir pero no escribo todo lo que me gustaría por falta de tiempo. 

Cuando iba al instituto me presenté a varios concursos de relatos y empecé varias novelas. Pero ahí siguen, todas inconclusas. 

Pero espero en un futuro poder terminarlas porque al tenerlas siempre en la cabeza, se me van ocurriendo nuevas cosas para las tramas, la ambientación... 

Y si alguna ve la luz, posiblemente sea como obra autopublicada. 

- ¿Te parece importante el papel de los clubes de lectura y sus dinamizadores? 

Me parece importantísimo. Son el alma de los clubes de lectura y los que logran que mes a mes estés ahí, al pie del cañón participando en lecturas, en juegos y cualquier cosa que se les ocurre. Yo estoy en dos clubs de lectura y ambos son geniales. Tienen sus diferencias, como todo, pero las organizadoras son lo mejor. Ellas, y los demás integrantes, porque ya somos como una familia. 

- ¿Te gustó participar en la gincana «El Alano»? ¿Crees que este tipo de iniciativas son útiles para acercar a los escritores y los lectores? 

Fue una experiencia muy divertida a la par que estresante, jajaja. 

Por una parte, me encantó conocer más cosas sobre los alanos y su cultura, pero las pruebas contrarreloj pudieron conmigo, siempre se acababa adelantando alguien. Pero como todas llevábamos un lío bastante grande, fue divertido. 

Creo que iniciativas así son muy buenas para dar a conocer a un autor y a su obra, ya que como tienes que postear cosas en las diferentes redes sociales, acabas generando aunque sea un poco de curiosidad entre tus seguidores y estos acaban yendo a cotillear de qué estamos hablando. Y con un poco de suerte, alguno de ellos se verá atraído por el libro y lo acabará comprando.

Muchísimas gracias de nuevo a María por su visita; apuesto a que os habéis animado a dar una vueltecita por su blog, y seguro que muchos os quedareis cerca de esta lectora inquieta y muy activa. Si queréis localizarla en las redes sociales, podéis hacerlo a través de Twitter o Instagram.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Misterios del ranking de Amazon

Ranking de Amazon


En estos días he tenido la oportunidad de consultar el último post del blog de Andrea Golden, una escritora independiente madrileña a la que tenemos que agradecer un buen número de artículos repletos de consejos, aclaraciones y elucubraciones sobre los entresijos de Amazon y el mundo de la autopublicación en general.

Por mucho que nuestra pasión se limite, habitualmente, a imaginar, planificar y plasmar nuevas historias, no es menos cierto que el círculo no queda completo hasta que nuestro trabajo se presenta ante los ojos del lector, que lo hará, en parte, suyo. Y para que esto suceda, tenemos que posar nuestra mirada también en temas más áridos, como la promoción de las novelas y la necesidad de obtener una cierta notoriedad en los listados del gigante "amazónico" (por ahora, únicas aguas en las que navegan mis textos, al menos de forma legal). 

En estas cuestiones, nunca está de más saber cómo funcionan sus engranajes. Y os puedo garantizar que la información sobre los algoritmos que se utilizan para ordenar el ranking de los libros más vendidos no es fácil de encontrar, incluso recurriendo al propio servicio de información a los autores de la compañía. Por eso, artículos como el que ha recopilado Andrea Golden, o esta maravilla de Miguel Ángel Alonso Pulido sobre cómo funcionan las listas de ventas, son doblemente valiosos.

¿Y qué puedo yo aportar a todo esto? Solamente algunos apuntes basados en mi experiencia:

- Acceder a los primeros puestos de las principales categorías resulta muy, muy difícil. En este terreno competimos con las últimas novedades, los "pesos pesados" del mercado, novelas superventas con amplio respaldo editorial y aquellos indies que se han creado una sólida marca personal y cuentan con un buen número de seguidores atentos a sus publicaciones. 

Existe un pequeño "truco" para conseguir mayor visibilidad, que consiste en posicionar tus novelas en subcategorías muy específicas, en las que la competencia sea menor. Reconozco que no he hecho pruebas al respecto; siempre me he limitado a encuadrarlas en dos de las grandes categorías en las que mejor encajan (Ficción histórica y Acción y aventuras), y no he investigado más; o, mejor dicho, cuando he echado un vistazo no he podido hallar subcategorías que se ajustaran a mi temática, y no he querido forzarlo de manera artificial.

- Resulta más eficaz en cuanto a posicionamiento un goteo continuo de ventas, aunque se trate de pocos ejemplares diarios, que un pico elevado seguido de un periodo largo de sequía. Este planteamiento resulta coherente con lo que nos avanzaba el artículo de Miguel Ángel Alonso, del que ya hemos hablado. Cuando tus novelas cuentan con un historial de ventas asentado todo funciona mejor. Sin embargo, no hacen falta más que dos o tres días seguidos sin vender ni un ejemplar para caer varios miles de puestos en la clasificación de ventas. Y, tristemente, el efecto de ese maravilloso día en que se alinearon los astros y vendiste una docena no tarda en diluirse. Sin duda, esto es una carrera de fondo.

- Me da la impresión que los esfuerzos de promoción funcionan mejor si son originales y creativos (¿no has hablado todavía con La Reina Lectora? ¿A qué estás esperando?), orientados a tu público objetivo (no hay nada mejor a que te recomiende un colega escritor de tu género) y planificados con cierto cuidado (estoy seguro de que ya conoces la plataforma de Marketing online para escritores de Ana González Duque, donde puedes zambullirte en un auténtico océano de datos y buenos consejos). Como ya sabrás si eres visitante habitual de este blog, mi relación con el marketing es poco convencional. Me queda muchísimo por aprender, y una de mis grandes asignaturas pendientes tiene que ver con el análisis de los resultados de cada una de las acciones llevadas a cabo. Así que, por ahora, solo puedo hablar de impresiones subjetivas. 

- Otra máxima muy oída es que nada funciona mejor que seguir publicando nuevas novelas, puesto que cualquiera de ellas, si le gusta a un lector, puede hacer de puente que le lleve hasta las demás. En este aspecto, puedo corroborar que la publicación de Niebla y Acero ha tenido un efecto "rejuvenecedor" en El Alano, que sigue dando guerra más de un año después de su lanzamiento. No obstante, al ser títulos correlativos en una serie, supongo que el efecto será diferente que en el caso de las novelas independientes entre sí.

- Por último, me gustaría comentar una encuesta realizada en Twitter (al menos) por la escritora Marta Sebastián, en la que preguntaba, muy indiscretamente ;), por los ingresos mensuales que les reportaba la venta de sus novelas a los escritores de su TimeLine; estaremos atentos a su blog para cotillear los resultados y el análisis que haga de los mismos.

Y tú, ¿te llevas bien con los ranking de Amazon? ¿Quieres comentar tu experiencia?

martes, 28 de noviembre de 2017

Ganadores de la Gincana "El Alano"

Podium Gincana El Alano
Imagen: Reina Lectora

Después de un mes de noviembre bastante movido, a lo largo del cual nos hemos divertido con la Gincana "El Alano", organizada por la Reina Lectora, y se ha publicado por fin la continuación de las aventuras de Attax, Niebla y Acero, comenzamos a recoger los frutos de tanto ajetreo. 

En primer lugar, quería agradecer a los participantes de la gincana su apoyo e implicación, ¡y dar la enhorabuena a los flamantes vencedores!

La primera posición ha sido para... (redoble de tambores, en este caso no de guerra precisamente): Claudia Merino. Gracias por tu esfuerzo para promocionar la novela, por atreverte a acompañar a Attax en su recorrido por la vieja Hispania, y por buscar tiempo para resolver con éxito cada uno de los retos planteados a lo largo de este juego.

En segundo lugar, con un buen puñado de puntos extra por el espléndido trabajo realizado con el cambio de portada, y mención especial a las interesantísimas preguntas planteadas a través del grupo de Facebook, tenemos a Yeivit. Un gran descubrimiento, no cabe duda :)

Y el tercer escalón del podium lo comparten dos grandes participantes: la escritora Marta Sebastián y Eva H.P., del blog "Crucero místico y literario", que se han desenvuelto extraordinariamente bien en las pruebas, y a las que tengo que agradecer además sendas publicaciones en sus blogs, a las que puedes echar un vistazo aquí y aquí.

Por último, las menciones de honor han recaído en Rocío Cejudo, Brenda González, Naiara López, María López y Carla Pinto. Tendremos la oportunidad de conocerlas un poco más, pues cada una de ellas nos hará una visita al blog.

Para inaugurar esta serie de colaboraciones, contamos hoy con Brenda González, que se ha prestado amablemente a compartir con nosotros sus impresiones sobre la gincana y la novela. ¡Vamos allá!

P- ¿Cómo fue tu experiencia con la gincana?
Brenda- Me resultó bastante entretenida, es la primera vez que participo en una y he disfrutado con cada reto. A nosotros, los participantes, nos entretiene, y al escritor le ayuda a ser conocido.

P- ¿Qué te pareció la novela? ¿Te resultó entretenida?
Brenda- La verdad es que sí; más de lo que esperaba, porque a mí no me suelen gustar las novelas históricas y esta me ha sorprendido para bien.

P- ¿Sufriste con las batallas?
Brenda- En cada una de ellas, ya que cuando leo suelo meterme en la piel del personaje.

P- ¿Te parece que es posible aprender un poco de historia leyendo este tipo de novelas?
Brenda- Yo creo que sí, porque, si te digo la verdad, a mí una clase de historia se me hace eterna, y sin embargo leerla en forma de novela te intriga, y te incita a querer saber más de la época.

P- ¿Qué te pareció el protagonista?
Brenda- Pues la verdad es que me gustó mucho. Como todo el mundo, tiene sus más y sus menos; uno no se puede guiar por impulsos, según el estado de ánimo, y controlar eso es lo que nos hace más fuertes.

P- ¿Cuál fue tu personaje preferido?
Brenda- Sin duda, Attax, porque al paso de la historia va aprendiendo a través de experiencias buenas y malas, creciendo y haciéndose más fuerte, más valiente. Creo que eso es lo que lo caracteriza.

Muchas gracias por tus respuestas, Brenda, ha sido un placer tenerte en el blog. 

lunes, 20 de noviembre de 2017

Tres novelas históricas españolas "no tan conocidas", que valen mucho la pena.



tres novelas históricas españolas que valen mucho la pena


¿Quién ha dicho que en España no se escriben grandes novelas históricas? Yo, desde luego, no. Y eso que, como ya he comentado en post anteriores, tengo más que debilidad por los autores y autoras anglosajones que escriben en este ámbito.

Pero vamos allá: hoy plantearé algo un poco diferente a lo que suelo cuando hablo de autores y libros, un pequeño viaje al pasado con trío de recomendaciones incluido.

Cuando empecé a interesarme por la novela histórica, no había ebooks, ni nada que se le pareciera. A mí me parece que fue ayer, pero va a ser que no... y esta circunstancia aún tardaría bastante en cambiar. Cuando, tras terminar la carrera de biología y adentrarme en el mundo laboral, destinaba una parte de mi modesto sueldo a autorregalarme algún libro, además, eran pocas las opciones de novelas históricas escritas por autores patrios entre las que podías elegir.

Afortunadamente, en los últimos tiempos ha mejorado bastante el panorama. Gracias, entre otras cosas, a los formatos digitales, y a la facilidad con la que ahora accedemos a la información a través de las redes (títulos, autores, novedades, recomendaciones, reseñas), he tenido la suerte de que lleguen a mis manos un buen surtido de excelentes novelas de autores españoles, entre cuyas páginas me he sumergido con placer, o bien que han pasado a engrosar mi bien provista pila de títulos pendientes de leer. El primer nombre que acude a mi mente es el de Fran Zabaleta (tanto en el apartado de autores cuyos títulos he disfrutado, como en el de culpables de ir sumando ejemplares a mi particular lista de deseos; no te pierdas su serie de "tesoros escondidos, y dónde encontrarlos"), como también Francisco Narla, Claudia Casanova o Luis Zueco, por ejemplo.

En ese entonces, además de aquellas novelas de la serie de Alatriste de Pérez Reverte, y algunos títulos de Jesús Maeso de la Torre y Jesús Sánchez Adalid (que, por supuesto, terminaron engrosando mi colección), a poco más podía tener acceso.

Pero no es mi intención hoy hablar de autores consagrados con un gran número de exitosas novelas a sus espaldas, como el ineludible Santiago Posteguillo, del que he de reconocer que me enganchó tarde; principalmente porque nunca me ha gustado entender las guerras púnicas desde el bando romano, manías que tiene uno. Pero bueno, más vale tarde que nunca, porque ahora he sido consciente de lo que me perdía. Y prometo ponerme al día.

Para no perder el hilo de mi propio pensamiento, lo que pretendo hoy es hablar de aquella "época oscura de la novela histórica española", y resaltar tres títulos que me sorprendieron (para bien, pues para mal también hubo alguno que otro). Era una época de ensayo y error, en la que comprabas con pocas referencias, pero con el agravante de que cada error te costaba 25 euros (bueno, 4.000 pesetas), no 3. Y, además, en los primeros años en los que uno trabajaba, mirabas el sueldo de otra manera; no era cuestión de fallar mucho. No era país para apostar por literatura desconocida.

Pues bien, voy a hablaros de tres títulos que finalmente compré y me resultaron una buena inversión. Buenos hallazgos por los que, antes de adquirirlos, quizás no hubiera apostado. Vamos allá (en orden alfabético, para no variar):

1-. Francisco Galván: "De Buitres y Lobos". Descubrí este libro en el año 2005 y, aunque el título en sí no me resultaba demasiado atractivo (no se por qué, lo relacionaba más a fantasía que a novela histórica), reconozco que resultó una agradable lectura. Muy correcta, aunque sencilla, pero bien escrita, con unos personajes bien definidos y carismáticos. Además, transcurre en la Hispania tardorromana, ¿cómo no me iba a gustar?. Os dejo la sinopsis:

“En el año 470, Wulfric – uno de los más notables guerreros visigodos- es enviado a Hispania por el rey Eurico con la misión de aclarar unos misteriosos sucesos que obstaculizan los planes del monarca para ocupar toda la antigua provincia romana: desde hace meses desaparecen jóvenes sin dejar rastro, y la población culpa a los pocos visigodos asentados en Hispania de haberlos secuestrado; incluso se rumorea que estos jóvenes son utilizados en ceremonias demoníacas y rituales de canibalismo. ”


De buitres y lobos
De buitres y lobos. Edición de 2005, ed. Algaida.

2-. Javier Lorenzo: "El Último Soldurio". Fue también en el año 2005 cuando compré este libro y, en este caso, partía con algo más de información. Había tenido muy buena acogida, sobre todo en la tierra natal del autor: Cantabria. No me defraudó. Un muy buen libro, con un personaje principal capaz de sobrellevar él solo la totalidad de una novela muy extensa. Y, además, un héroe trágico. Un héroe en lucha contra una Roma que, como una apisonadora, siempre termina aplastando a quien se interpone entre ella y sus ambiciones. Muy, pero que muy recomendable. Os dejo también la sinopsis:

"La apasionante historia del guerrero cántabro que defendió su tierra de los romanos hasta las últimas consecuencias. Ésta es la historia de Corocotta, un guerrero cántabro que se vio favorecido desde niño por la enfermedad de los dioses, la epilepsia, y que luchó junto a Julio César; de la lejana África a Gades, de Roma a Britannia. Él lideró la última defensa de Cantabria frente al asedio de Augusto".


El último soldurio
El último soldurio. Ed. Planeta.

3-. Julio Murillo Llerda: "El Agua y la Tierra". Sí, porque también un escritor español puede conseguir una novela "de griegos" estupenda (también puedo decir lo mismo de Javier Negrete, pero en su caso, cuando compré Salamina, ya tenía alguna referencia suya). Un descubrimiento del año 2007, y podríamos decir que "one hit wonder", porque se trata de un autor que ha publicado muy pocos títulos. Una pena. Si te gustan las guerras médicas (o persas) y las celebres epopeyas de los griegos que lucharon por su libertad contra los soberanos aqueménidas, no dejes de leerla. Esta es su sinopsis:

"En el año 456 a.C., durante los preparativos del funeral de Esquilo, el poeta Píndaro encuentra las memorias escritas por el que fuera su amigo: un asombroso recuento del terrible choque entre el poderoso ejército de Jerjes y los Estados griegos rebeldes, un desesperado y desigual combate por la libertad y la democracia, pe ro también halla una sorprendente confesión acerca de los misteriosos crímenes del Oráculo de Delfos. "El Agua y la Tierra" narra, con escrupulosa fidelidad histórica y un magistral sentido del ritmo, la totalidad de la mayor guerra de la Antigüedad a través de la lúcida mirada de Esquilo".

El agua y la tierra
El agua y la tierra. Ed. Edhasa.

¿Y tú, conocías estos títulos? ¿Y te ha sorprendido alguna otra novela histórica escrita por un autor/a español?


lunes, 13 de noviembre de 2017

Niebla, acero, y una muchacha mártir en la Hispania del siglo V

Niebla, acero, y una mártir niña en la Hispania del siglo V


El imperio romano, por mucho que este objetivo nunca entrara dentro sus aspiraciones, se convirtió en el mayor creador de mártires y santos que se recuerda. Hay muchos ejemplos a lo largo de los casi trescientos años en los que el culto cristiano, en ocasiones, resultó perseguido a lo ancho y largo del Mediterráneo (y más allá). Por supuesto, a esta situación de persecuciones cíclicas (según el emperador que dirigiera los destinos de Roma) no resultaron ajenas las diferentes provincias que constituían la diócesis hispana. Múltiples santos de los que conocemos actualmente, y que pueblan los santorales, se originaron en ese entonces, principalmente a lo largo de los siglos III y IV d. C., antes de que el también hispano Teodosio El Grande, el último emperador del imperio tal y como se había conocido hasta entonces, declarara el culto cristiano religión oficial del imperio.

Unos noventa años antes (año arriba, año abajo) de que aquello ocurriera, en Emerita Augusta se gestó la historia de la mártir niña Eulalia, que daría lugar a la advocación de Santa Eulalia. La muchacha en cuestión nació en la ciudad lusitana, capital de la diócesis, en los últimos años del siglo III. Allí, miembro de una familia acomodada, creció profesando la fe de sus padres: el cristianismo. Todo transcurría sin problemas en la vida de la pequeña hasta que el emperador de turno, Diocleciano, comenzó una campaña de detección de "peligrosos fanáticos religiosos": todos aquellos que se negaban a venerar su propia figura como emperador de la ciudad eterna. Por supuesto, los cristianos de la época se encontraban entre tan temidos alborotadores. El ejercicio de fe resultaba bastante sencillo: con la asistencia de testigos, el "acusado" debería quemar algo de incienso frente a la imagen del emperador, reconociendo su naturaleza divina. Quien lo hiciera, sería liberado sin más preguntas, pero quien se negara sufriría un escarmiento con el que amedrentar a sus correligionarios. 

Ese era el escenario en el que transcurrían los días de Emerita Augusta en los últimos meses del año 303 (aproximadamente). Los padres de la pequeña Eulalia, conscientes de que su hija era dada a mostrar su disconformidad con las actuaciones del emperador, decidieron apartarse de la ciudad mientras en ella se llevaran a cabo las investigaciones de los agentes de Diocleciano. Su idea era la de ponerla a salvo, pero no lo consiguieron. Eulalia, que en ese entonces no debía de superar los 13 años, escapó de la protección familiar y se presentó en los alrededores del palacio del gobernador dispuesta a tratar de convencerlo de lo injusto del proceder de los agentes imperiales: craso error, como no podía ser de otra manera. El gobernador, sorprendido, trató de hacerla recapacitar, sin éxito.


Incienso
Quemar un poco de incienso le habría ahorrado bastantes molestias...
Al parecer, la muchacha, al ser instada a hacer una ofrenda aromática al emperador, arrojó por el suelo el incienso y proclamó que únicamente ofrecería sacrificios al Dios verdadero. Por supuesto, semejante provocación no fue pasada por alto. El gobernador, temeroso de que otros siguieran su ejemplo, ordenó doblegar la voluntad de la muchacha por medio de la tortura. Los soldados no escatimaron en medios e imaginación, y a la pobre joven la golpearon con varillas de hierro, quemaron su piel y su carne con teas y aceite hirviendo, y cerraron sus heridas con sal. Ni con ese tormento Eulalia realizó la ofrenda. Por tal motivo, según la tradición, fue paseada desnuda por las calles; pero entonces, una densa niebla proveniente del río cercano inundó la ciudad, ocultando a la niña de la mirada de sus vecinos, y protegiéndola del escarnio al que sus captores pretendían exponerla. En el último instante fue conducida al foro y condenada a muerte, donde unos dicen que murió en la cruz, y otros en la hoguera. En el momento en el que expiraba, una paloma blanca levantó el vuelo junto a ella, a la vez que la tarde se volvía oscura y gris, y una densa nevada caía sobre las calles de la ciudad. El mismo manto blanco que cubrió el cuerpo de la joven hasta que un grupo de cristianos rescató su cuerpo y le dio sepultura, días después.

Era el 10 de diciembre del año 303 (año arriba o abajo, otra vez), y desde entonces las nieblas que en esas fechas ascienden hasta Mérida, provenientes del cercano Guadiana, reciben el nombre de nieblas de Santa Eulalia. La misma niebla que años después asustó a Hermegario, el suevo, que desoyendo las advertencias de la santa decidió saquear la ciudad, perdiendo la vida poco después en las aguas del Annas, mientra un grupo de guerreros vándalo lo perseguía. En el año 456 d.C., sería Teodorico el godo, vencedor de Rechiario, quien sería puesto a prueba por aquella niebla, y por el recuerdo de la santa

¿Qué crees que haría Teodorico en semejante situación? Un rey respaldado por el ejército más poderoso que había penetrado en Hispania en los últimos veinte años, ¿haría caso al mensaje que le trasladaban las nieblas que ascendían desde el Annas, recordándole que la mártir niña protegía a su ciudad, o sucumbiría a su deseo de riquezas y poder? ¿Y qué haría el siempre escéptico y pagano Attax? Lo que yo he imaginado que ocurriría, lo puedes leer en Niebla y Acero.

Por supuesto, puedes utilizar los comentarios para elucubrar. Y si has leído la novela y quieres comentar la escena, puedes avisar, si hiciera falta, con una *alerta de spoiler* visible y contarme tus impresiones.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Gincana "El Alano"


Ginkana El Alano


Entramos de lleno en el mes de noviembre, y tengo que decir que ha llegado cargado de novedades.

Lo primero de lo que quería hablaros es de la gincana sobre El Alano que ha organizado La Reina Lectora, que nos ha tenido estas semanas la mar de entretenidos. La acogida ha sido calurosa, hemos contado con más de una veintena de intrépidos participantes y tengo que agradecer tanto la implicación demostrada como la eficacia con la que se han desenvuelto en cada una de las pruebas propuestas.

En primer lugar, inundamos las redes con la imagen clave para desbloquear la nueva portada de la novela, diseñada e ilustrada por Yeivit

El Alano cambio de portada

Más tarde, este mismo blog se convirtió en punto de referencia en el que buscar los comentarios que La Reina Lectora había escondido en diferentes entradas. Tras responder correctamente a sus preguntas, nos quedamos con diez valientes para afrontar la tercera prueba.

En la última prueba, varios colaboradores se encargaron de custodiar cinco imágenes con cinco razones para adentrarse en las aventuras de Attax. De nuevo, la competencia estuvo a gran altura; de entre los finalistas, tres serán proclamados vencedores y accederán a los diferentes premios, y los otros dos, junto con tres participantes "repescados" entre los más activos durante todo el juego, obtendrán una mención de honor y serán invitados a este blog para que podamos conocerlos mejor.

una razón para leer El Alano
Una de las imágenes recuperadas.

Y, como colofón, comunicarte que se ha creado un grupo de Facebook tanto para los participantes como para todos los interesados en esta historia, donde estaré encantado de responder a cualquier cuestión que me planteéis tanto sobre las novelas como sobre la época en la que se desarrollan. Por supuesto, estás invitado a unirte.

Pero no acaban aquí las novedades. Desde este viernes está disponible en Amazon la continuación de El Alano, Niebla y Acero. En este enlace puedes echarle un vistazo, y si te convence, hacerte con ella. Si lo haces, cuéntamelo en comentarios si quieres alegrarme el día :)

niebla y acero
Aquí están las dos novelas, con sus flamantes portadas nuevas.

Por último, te dejo los enlaces a algunas de las publicaciones que han hecho los blogueros participantes en la gincana, a los que no puedo estar más agradecido. ¡Ha sido un verdadero placer poder conocernos un poco más! 

Novedad literaria: Niebla y Acero, en Amor y palabras.
Mini entrevista en el Blog de Marta Sebastián.
Nueva publicación en Vida de una lectora dispersa.
Presentación de Niebla y Acero en Crucero místico y literario.
Lanzamiento Niebla y Acero en The forgotten book

Agradecer también las menciones y apoyo en redes: Facebook, Twitter, Instagram. ¡Mil gracias a todos!

lunes, 30 de octubre de 2017

Y mañana, de vuelta a Samhain.

Samhain, origen de Halloween


Pues ya, casi sin quererlo, nos encontramos muy cerca de la festividad de Todos los Santos, de Halloween, o como queramos llamarla. Una época del año en la que veremos cómo las tardes se hacen más cortas, además de más frías.

En fin, que preferiría que me tocara hablar de Lughnasa, como denominaban los antiguos celtas a la fecha en la que celebraban el advenimiento de la cosecha, festividad a la que también podríamos identificar como la noche de San Juan en el calendario cristiano, pues en esa noche (tan dada a la magia como la fecha que nos ocupa) se desarrollan diferentes historias en mis libros. Pero lo que hoy toca es hablar de Samhain: el inicio de las sombras, y el fin de la luz en el calendario celta. Y, ahora que lo pienso, también sobre esta fecha he novelado algo en un manuscrito que tengo en mi ordenador sin terminar.

Samhain, que viene a significar algo así como "el fin del verano" en gaélico, era una de las cuatro festividades principales del rito celta (así que la celebrarían, por ejemplo, Astérix y Obélix, pero también Breno, Vercingétorix o Boudicca, así como las diferentes tribus que se esparcieron por Europa occidental desde el siglo VIII a.C, hasta la expansión del imperio romano). Esta fecha estaba asociada al anuncio del fin de año celta, el final de la luz. Justamente cuarenta días después del equinoccio de otoño, cuando los antiguos (y nosotros mismos) entendían que el sol comenzaba a debilitarse, brillando más lejos y durante menos tiempo en el firmamento. Para entonces, las cosechas ya habrían sido recogidas y almacenadas, y muchos animales habrían sido sacrificados para proveer de carne las despensas con las que hombres, mujeres y niños se aseguraban de poder hacer frente al duro invierno que estaba por venir.

Pero antes de las primeras nieves hicieran su aparición (según el lugar), eran los difuntos los que se paseaban nuevamente por sus antiguos hogares, en un momento mágico para quienes entonces habitaban en ellos. La llegada de los difuntos, según la ideología celta, representaba también el anuncio de la muerte que, en cierta manera, sufría la estación luminosa.

Durante aquel día se creía que la frontera existente entre vivos y muertos se diluía. Este momento tan especial implicaba que los espíritus, tanto malévolos como benévolos, camparan a sus anchas durante unas horas en el mundo de los vivos. Las familias preparaban sus hogares para acoger a sus difuntos, a los que agasajaban con ofrendas en forma de alimentos, y manteniendo encendido el hogar para ofrecerles un rincón cálido en el que resguardarse del frío y la oscuridad de la noche. Y algo curioso: ese día estaba prohibido barrer en el interior de la casa, no fuera que, entre escobazo y escobazo, terminaras invitando a tu etéreo visitante a marcharse antes de tiempo.

Samhain en el hogar
Fotografía: Jessica Furtney, Unsplash.
Sin embargo, en caso de encontrarse lejos de sus hogares, la cosa cambiaba: lo primordial era protegerse de los espíritus malvados o demasiado juguetones, utilizando máscaras y otros atuendos grotescos (¿los disfraces de Halloween?) que provocaran el espanto de aquellos. 

Con el paso de los siglos, mientras en la verde Irlanda (Hibernia, para los romanos) aún se mantenían los últimos celtas "puros" celebrando sus fiestas como si nada, en el continente y en Britannia, tras generaciones de domino romano (Galia, Britannia y zonas de Hispania y norte de Italia), estas había terminado por evolucionar a medida que los celtas se adaptaban a su nueva realidad. Incluso, mucho después, llegó el día en el que la incipiente iglesia cristiana necesitó de un día con el que reconocer a tantos mártires como se habían cobrado las diferentes persecuciones llevadas a cabo en todos los rincones del imperio, e incluso después de aquel. Y, como sucediera en otras ocasiones, la mejor solución resultó aprovechar otras festividades paganas a las que darle "otro" significado. De esta manera, mucho después, resultó Samhain la fecha elegida en la que reunir el sentimiento pagano con la fiesta cristiana, al igual que, como ya hemos dicho anteriormente, sucedió con Lughnasa y la noche de San Juan. 

Y aquí lo vamos a dejar por hoy, porque de Guy Hawkes (el mercenario inglés -pero católico- enrolado en los tercios españoles de Flandes) y de la versión más "moderna" y anglonorteamericana de la historia, no toca hablar por ahora.

¿Conocías el origen celta de la fiesta de Halloween o de Todos los Santos? ¿Has preparado las ofrendas en tu hogar, o saldrás con tu disfraz para espantar a los espíritus traviesos?

lunes, 23 de octubre de 2017

Este octubre ¡juega con El Alano!


En octubre juega con El Alano


¡Hola a tod@s! Vaya mes de octubre intenso que llevo: que si el #mesindie de Amazon, para el que ha sido seleccionado El Alano (por si no lo conoces, te aclaro que es una promoción en la que, durante este mes, la plataforma destaca una serie de libros, tanto de ficción como de no ficción, y los ofrece con jugosos descuentos de hasta el 80%); que si dar los toques finales a Niebla y Acero, la segunda parte de la trilogía "Las Cenizas de Hispania", para poderla poner por fin a disposición de los que queráis continuar acompañando a Attax en sus aventuras; y, por último, todas las sorpresas que estamos preparando de la mano de La Reina Lectora.

¿Sorpresas? ¿Qué sorpresas son esas de las que me hablas? Pues si habéis estado atentos a mis redes sociales, ya tendréis alguna pista. Lo primero de todo: el cambio de portadas. Desde aquí tengo que dar las gracias a Yeivit, que ha diseñado e ilustrado las nuevas portadas de El Alano y Niebla y Acero. Y no puedo estar más contento con el resultado. ¿Te gustaría verlas? Pues esto enlaza con el punto siguiente, pues la primera portada será "desbloqueada" en el marco de un divertido juego: ¡una yincana literaria!



La yincana se compondrá de tres pruebas, sencillas y entretenidas, más otras dos actividades extra en las que se podrá acceder a algunas sorpresas más. 

- En la primera prueba, se desbloqueará la portada.
- En la segunda, "La llave de Hispania", encontraréis las claves en este mismo blog...
- En la tercera, "El Playmobil histórico", habrá que buscar las pistas en la red.
- Y ya iremos revelando más detalles...



Habrá tres audaces ganadores (que, por supuesto, tendrán premio), varias menciones de honor que nos harán una visita al blog, y todos los participantes recibirán como obsequio un ejemplar de El Alano. Si ya lo habéis leído, también contamos con vosotros para optar a los premios finales. ¿Aceptas el desafío? Busca la #GincanaElAlano en las redes sociales de La Reina Lectora (Twitter, Facebook) y ¡apúntate!

¿Tienes ganas de que empiece el juego? ¡Yo estoy impaciente!

lunes, 16 de octubre de 2017

Hoy nos acompaña... Elena Álvarez

Entrevista a la escritora Elena Álvarez


Y hoy tengo (tenemos) la suerte de contar con una invitada de lujo en el blog: Elena Álvarez, una joven escritora que, apasionada de la novela histórica, se ha atrevido nada más y nada menos que a adentrarse en el mundo vikingo para regalarnos una estupenda novela titulada "Cuando la luna brille", publicada por la editorial Tandaia en 2016.

Cuando la luna brille
Cuando la lune brille. Editorial Tandaia

Como metódica escritora de este género que tanto nos gusta, se considera una verdadera friki de la documentación. Porque, por mucho que haya gente que aún no se haya enterado, los vikingos de verdad nunca lucieron cuernos en sus cascos. Y ella, a base de leer todo documento sobre este pueblo, sus costumbres, tradiciones, forma de vida, etc. que ha caído en sus manos, ha pasado a convertirse no solo en una auténtica estudiosa, sino también una valiosa divulgadora. En su blog, Esquinas dobladas, podrás encontrar completos resúmenes explicativos (como este sobre barcos vikingos), interesantísimos artículos sobre el género que nos apasiona, y además, deleitar tus sentidos gracias a la suculenta lista de recetas de postres literarios que nos trae en colaboración con María Vogel. Ideales para meternos en los libros con todos nuestros sentidos.


Elena Álvarez
¡Hola, Elena!

Entonces, vamos allá:

1-. ¿Cuál es la primera novela histórica que recuerdas haber leído? 

No cuentan precisamente como novela, pero cuando era pequeña me encantaba leer los cómics de Astérix y Obélix: por supuesto, no entendía casi ninguna de las referencias, pero me parecían divertidísimos. En cuanto a novelas propiamente dichas, recuerdo lo mucho que me marcó ¿Quién cuenta las estrellas?, de Lois Lowry, cuando la leí con unos once o doce años… Por aquella época también leí Endrina y el secreto del peregrino, de Concha López Narváez, que recuerdo que me gustó muchísimo y que fue el primer libro que leí fijándome tanto en la trama y los personajes como en la manera en la que estaba escrito…

2-. Recomiéndanos alguna de tus favoritas. 

No me cansaré nunca de recomendar los Episodios Nacionales, de Benito Pérez Galdós. Es verdad que son muchos y que, como en todo, hay algunos que me gustan más que otros, pero posiblemente hoy no escribiría novela histórica si no hubiera leído la Primera Serie de los Episodios en el momento en el que la leí: me hizo darme cuenta de que los clásicos no tenían por qué ser aburridos y de que los diálogos son la manera más poderosa que tenemos de caracterizar a un personaje. Antes de leerlos ni siquiera tenía constancia de que hubiera ocurrido la Guerra de la Independencia y Galdós consiguió que me enamorara del momento, de sus paisajes, de sus personajes y, sobre todo, de su prosa. 

También puedo recomendar la última novela histórica que he leído: El guerrero a la sombra del cerezo, de David B. Gil, que ha sido una sorpresa muy agradable después de llevar algún tiempo sin disfrutar tanto con una novela.

3-. ¿Qué te aporta este género que no lo hagan los demás? 

Cuando era más jovencita y estaba en el instituto me encantaba estudiar historia porque me parecía que me estaban contando un cuento: pasó esta cosa que provocó esto otro y por eso después ocurrió aquello. Una novela histórica es como un cuento dentro de un cuento: es una historia dentro de la Historia. Te permite además vivir la aventura que sea con los personajes, acompañándolos de la mano durante su viaje por una cultura y una forma de ver la vida que por lo general se parece bien poco a la nuestra: creo que se puede aprender mucho de una buena novela histórica, no solo por los detalles referidos al período que sea que trate, sino sobre todo por la visión del mundo de los personajes, que ha cambiado tanto a lo largo de los años.

4-. ¿Cuál es tu periodo histórico favorito? Si existiera una máquina del tiempo, ¿pasarías allí tus vacaciones, te quedarías a vivir o echarías un vistazo y volverías pronto a casa? 

Galdós vuelve a ser culpable porque me hizo enamorarme tanto de la Guerra de la Independencia (aunque la obra de Goya también ha influido en esto) que se ha convertido en mi período histórico favorito: fue un momento clave en la historia de España (también en el resto de Europa), donde se puede decir que se plantó la semilla de lo que es el mundo moderno, aunque después tardara mucho en germinar.

Si existiera una máquina del tiempo… Lo cierto es que escribí hace algunos años una novelilla que iba precisamente sobre una máquina que te permitía viajar al pasado y, a través de las opiniones de los diferentes personajes, exploré todas las opciones. Creo que la historia es fascinante y por supuesto me encantaría subirme al aparato y pasarme unas buenas vacaciones recorriendo el pasado, pero creo que estoy demasiado acostumbrada a vivir con aire acondicionado e Instagram como para quedarme a vivir allí. El pasado es lo que nos ha hecho llegar hasta donde estamos hoy y por eso no debemos olvidarlo, pero está muy bien donde está.

5-. ¿A qué personaje te habría gustado poder estrecharle la mano? ¿Y de cuál te asegurarías de estar bien lejos? 

A Galdós, claro. Y a Goya y a Beethoven: creo que, de hecho, me habría encantado poder charlar con cualquier artista sobre su obra. Y supongo también que es lo típico, pero no me gustaría tener que acercarme a ningún dictador.

6-. ¿Qué escenario que se pueda visitar hoy en día podría inspirarte una buena novela? 

Creo que cualquier paisaje o cualquier edificio cobra un sentido muy diferente cuando conoces su historia, y todas esas historias son susceptibles de ser incluidas en una novela. Es un poco lo que me pasó cuando visité la ciudad de Berlín: la primera tarde que llegué allí vi la Puerta de Brandemburgo y un trocito del Muro de Berlín ¡y me pensaba que ya lo había visto todo! Era lo que conocía antes de ir, lo que me sonaba. Pero después hice una visita guiada y la ciudad se transformó en cuanto me explicaron todas las cosas que habían pasado en cada sitio. Ahora, fíjate, he escrito una novela ambientada en Berlín.

7-. ¿Hay algún hecho histórico que nunca te atreverías a novelar? ¿Por qué motivo? 

Pues… en principio, no. Hay quizás períodos históricos que no me llaman suficientemente la atención como para querer embarcarme en la tarea de documentarme como para escribir una novela: por ejemplo, ahora mismo no escribiría sobre los pueblos precolombinos ni sobre la conquista de América. ¡Pero eso no quita que dentro de unos años me entre el gusanillo! 

8-. ¿Dedicas mucho tiempo a documentarte cuando inicias un nuevo proyecto? 

¡Culpable! Me encanta documentarme. ¡Me encanta! Soy de ese tipo de personas que quiere controlarlo todo, todo sobre lo que estoy escribiendo: hasta el más mínimo detalle, cómo se preparaba tal alimento o qué perfume se utilizaba en qué ocasión. ¡Todo!

Antes de empezar a escribir suelo documentarme sobre la época en general: qué hechos y personajes reales quiero incluir y cómo. Aunque una vez que he comenzado el manuscrito siempre tengo que pararme a buscar datos: por ejemplo, recuerdo que cuando estaba escribiendo Cuando la luna brille investigué mucho sobre plantas medicinales, sus propiedades, su presencia en Dinamarca (donde está ambientada la novela) y, sobre todo, los usos que se les podría haber dado hace años. ¡Y después muy poco de todo eso aparece en la novela, donde ni siquiera se menciona el nombre de las enfermedades que tratan esos remedios!

9-. ¿Cuál es tu personaje favorito de los que has creado o novelado? 

¡Qué pregunta tan difícil! Va cambiando, porque suelo centrarme mucho en comprender al personaje sobre el que esté escribiendo en cada momento y eso hace que desplace un poquito a los que vinieron antes, pero hay un personaje al que sí que le tengo un cariño especial, porque creo que todavía no le he dado la historia que se merece (aunque la he reescrito varias veces ya…). De momento ni siquiera sé si se publicará algún día, pero puedo decir que se llama Jorge y que vive en un circo.

10-. Por último, ¿qué consideras que te define como autora? 

¡Otra pregunta difícil! No sabría decir si es un rasgo que me define como autora, pero escribo novela histórica porque me gusta aprender sobre la historia: no sé mejor manera de interiorizar y comprender la información que encuentro que conjugarla en una novela y, para ello, busco hacerla lo más accesible y clara posible, porque en una novela al fin y al cabo lo importante son la trama y los personajes y no la ambientación. Alguna vez me han dicho que en mis novelas las atmósferas son muy especiales y creo que es porque, al intentar hacer que los decorados (el período histórico) se fundan con mi trama de tal manera que nadie se dé cuenta de que están ahí, me sale narrar las cosas de manera sencilla. Quizás sea porque no me interesan las grandes batallas ni los grandes señores en sus palacios, sino cómo estos, sus consecuencias y sus decisiones afectan a las vidas anónimas de mis personajes.


Y esto es todo, amig@s. Agradecer de nuevo a Elena sus respuestas, y animaros a visitar su blog si no lo conocíais (también puedes encontrarla en Twitter y Facebook), y a haceros con su novela si todavía no la habéis leído (yo la tengo pedida, y debe de estar a punto de llegar). Y, por supuesto, contadme vuestras impresiones en los comentarios.



lunes, 2 de octubre de 2017

N cuentas de Twitter a tener en cuenta si te apasiona la historia



Como ya he comentado anteriormente, mi desembarco en esto de las redes sociales es muy, muy reciente. Después de abrir este blog, la primera playa en la que me aventuré a dejar alguna tímida huella fue Twitter; allí puedes encontrarme como @josezoilohdez.

Como recién aterrizado puedo valorar alguna de las cosas que me agradan de esta red: la posibilidad de interaccionar con compañeros escritores, lectores, blogueros, o apasionados de la historia; la cantidad de información interesante e imágenes curiosas que desfilan antes tus ojos en un momento; o el esfuerzo de síntesis necesario para comunicarte utilizando únicamente los 140 caracteres disponibles (de momento). Aunque también tiene aspectos que me resultan abrumadores: la rapidez con la que se sucede todo en este río de información que nunca cesa; o la facilidad con la que en ocasiones parecen avivarse las polémicas, partiendo a veces de un simple malentendido.

Quedándome con lo positivo: en este puñado de meses he encontrado numerosas cuentas interesantes para un escritor de novela histórica (o para alguien aficionado a la historia), y aunque soy consciente de que me quedan aún muchísimas otras por descubrir, quería compartirlas con vosotros. Allá voy.

@davidyaguec. David Yagüe, escritor y periodista, escribe sobre novela histórica en su blog XX siglos. Interesantísimas entrevistas a autores nacionales e internacionales, repaso a las novedades del mundo editorial, colaboraciones, artículos de opinión... Imprescindible.

@blocdefran. Detrás de ella encontramos al escritor Fran Zabaleta, autor de novelas como "Medievalario", "En tiempo de halcones" o "La cruz de ceniza". A través de sus tweets accederemos a contenidos siempre curiosos e interesantes, y además estaremos al día de las publicaciones de su bloc. Un tipo estupendo, de los que vale la pena leer. Aquí tienes una muestra.

@esq_dobladas. Es la cuenta de Elena Álvarez, autora de "Cuando la luna brille", novela histórica ambientada en el mundo de los vikingos. Sus artículos, muy bien planteados, recogen sus experiencias como escritora y lectora de este género que a ambos nos apasiona. Uno de mis favoritos: ¿Por qué leemos novela histórica?

@SandraFerrerV. Gracias a la cuenta de la periodista, escritora y bloguera Sandra Ferrer, Historia y Mujeres, podremos acercarnos a un sinfín de llamativas biografías de mujeres relevantes en diferentes épocas y ámbitos: pioneras, científicas, viajeras, feministas, artistas... Irresistible para los amantes de las efemérides.

@javieramosantos. Javier Ramos, autor del recién publicado "Eso no estaba en mi libro de Historia de Roma", comanda además la web "Lugares con historia". Me veo en la obligación de advertiros que seguir su cuenta puede ampliar hasta fronteras insospechadas vuestra lista de lugares pendientes de visitar.

@CINHDe. El Twitter oficial del Certamen Internacional de Novela Histórica Ciudad de Úbeda. Imágenes espectaculares de recreadores internacionales (no te olvides de seguir también su Instagram, es una fuente de inspiración inagotable), información sobre el certamen y otros eventos como "Sit Tibi Terra Levis" y artículos de interés sobre diferentes hallazgos arqueológicos.

@evalbeca. Cuenta de Eva Alberola. Esta técnica de Turismo de El Campello apasionada de las pequeñas historias de la historia siempre encuentra artículos la mar de interesantes para compartir.

@Mariajo_Noain. Arqueóloga y antropóloga, gestiona el blog "Los viajes de Aspasia". Pequeñas e interesantes píldoras sobre historia, viajes, cultura, patrimonio, museos...

@FisgonHistorico. Magníficas ilustraciones sobre personajes y hechos históricos. Una forma muy visual de aprender datos nuevos, tan entretenida como leer un cómic.

@RetoHistorico. Curiosidades, noticias, efemérides, y artículos de interés sobre historia y arqueología.

@antigua_roma. Hechos significativos de la historia de la antigua Roma contados el día en que ocurrieron. Una fuente sin fin de curiosidades. Muy a tener en cuenta sus vídeos didácticos para conocer el patrimonio en directo.

@MANArqueológico. Cuenta oficial del Museo Arqueológico Nacional. Fotografías de diferentes piezas, información sobre conferencias, seminarios, actividades, etc. Imprescindible.

@EnglishHeritage. De acuerdo, está en inglés, pero sus contenidos son una pasada. Me declaro fan incondicional de sus animaciones :)

@HadriansWall. Otra de mis manías recurrentes: el muro de Adriano. Cuenta en la que se comentan curiosidades acerca de esta emblemática construcción, así como las actividades que alrededor de ella se organizan.

Bueno, por hoy lo dejaré aquí, aunque me quedan otras tantas en el tintero. ¿Conocías estas cuentas? ¿Ya las sigues? ¿Quieres sugerirme alguna más?  

lunes, 25 de septiembre de 2017

Pronto... Niebla y Acero





Hoy os traigo una entrada pequeña, pero especial para mí.

Si eres visitante habitual de este territorio, quizás sepas que ando metido de lleno en los últimos retoques necesarios para publicar, por fin, la segunda parte de las aventuras de Attax: "Niebla y Acero". Y este lunes quería compartir contigo algunas novedades al respecto.

En primer lugar: estamos trabajando para encontrar una nueva imagen para la serie "Las Cenizas de Hispania". Ya sabes que la primera impresión es fundamental, y la portada es lo primero que entra por los ojos. Así que -aunque siempre guardaré un cariño especial a esa fotografía de la muralla de Conímbriga que mi gran amigo Santiago Cabrera convirtió en carta de presentación de mi primera novela- espero poder mostrar dentro de poco el nuevo aspecto de "El Alano", y la cubierta definitiva de "Niebla y Acero".

Además, estamos preparando algunas cosas muy chulas para acompañar el lanzamiento. Búscame en las redes (de momento, Twitter y Facebook) para estar al tanto de todo. Aún no puedo concretar más, pero habrá algún que otro sorteo y promociones interesantes.

De momento, te traigo la sinopsis. Espero que os sirva para empezar a vislumbrar lo que os espera entre las páginas de la novela.

"Hispania, año 456 d.C. Tras varias décadas abandonada a su suerte frente al acoso de los pueblos bárbaros, el nuevo emperador de Roma ha vuelto a dirigir sus ojos hacia la distante Diocesis hispaniarum. Será Teodorico, rey de los visigodos, federados del imperio, el encargado de atravesar los Pirineos con un magnífico ejército, con la misión de poner fin a las correrías suevas en territorio peninsular e instaurar de nuevo la paz de Roma entre sus fronteras.

La batalla del Urbicus, donde las tropas visigodas fuerzan la retirada del derrotado ejército suevo hacia el interior de la Gallaecia, es solo el primer paso de la ambiciosa estrategia del soberano godo para acometer su aventura hispana. Attax, el veterano guerrero alano; Marco, su protegido, y su variopinto grupo, proseguirán su camino junto a las tropas de Teodorico, seguros de que su poderío militar les permitirá saciar sus aún no satisfechas ansias de venganza.

Pero en una época en la que la única ley válida es la que se escribe con la sangre de los derrotados, y un puñado de tierra en el que asentarse vale más que cualquier palabra, nada es lo que parece, y la amenaza de una traición puede esconderse detrás de cada sonrisa. Y, en ocasiones, el precio a pagar por culminar una venganza puede ser tan amargo que marque tu vida para siempre.

Atraviesa las nieblas del Annas y sumérgete nuevamente en una Hispania al borde del caos, oscura y fronteriza, vista por los ojos de Attax, mientras con su diestra, cada vez más cansada, sujeta su spatha. Déjate llevar por el rítmico retumbar de los tambores, por el estruendo del entrechocar de los aceros, y siente cómo la vida pugna por aflorar entre las cenizas de una tierra devastada por la guerra."

¿Qué te ha parecido? ¿Te apetece leerla? Me encantará que me dejes tu opinión en los comentarios. Por hoy me despido: ¡toca seguir trabajando para poder presentar pronto todas las novedades!


lunes, 18 de septiembre de 2017

El narrador, ¿en primera o tercera persona?

Narrador en primera o tercera persona


Supongo que cada uno, a la hora de leer (o escribir) una novela, tiene sus manías y preferencias. Por un lado está claro que la temática es uno de los grandes condicionantes cuando entramos en una librería, o en una web de compra on line (o nos sentamos frente al ordenador con la idea de comenzar una nueva novela). Hay quien, como yo, lo que busca es una novela histórica cuya sinopsis resulte atractiva (y que tenga más de trescientas páginas; de forma totalmente subjetiva, he decidido asumir que esta es la extensión mínima necesaria para que una historia se pueda desarrollar como a mí me gusta). Mientras, otros lectores se decantarán por sus géneros favoritos y se dejarán guiar por las sensaciones que les transmitan la portada y la sinopsis, o bien por los consejos de amigos o blogueros de referencia.

Tras este primer filtro, en el caso de la novela histórica, influyen otros factores, como el período y la localización en los que se desarrolla la acción. Ya he confesado en otras ocasiones que hay épocas que no me atraen, mientras que hay otras que me resultan tan fascinantes que puedo incluso hacer la vista gorda ante una sinopsis poco atractiva esperando verme sorprendido por el contenido del interior. Bueno, esto no siempre ocurre, tengo que reconocerlo. 

Pero hoy quiero hablar de otro aspecto que también me parece determinante a la hora de definir el resultado final, y las expectativas que me genera un texto: la forma en la que el autor decide enfocar la perspectiva de la acción, usando bien la primera, bien la tercera persona. Aunque este no sea un factor para desestimar la lectura de una novela, sí que no puedo evitar tener mis propias preferencias, que traslado a la hora de escribir. Entre mis libros favoritos, la mayoría están narrados desde el punto de vista del protagonista. Así, sin darle muchas vueltas, se me ocurren un buen puñado: Crónicas del Señor de la Guerra, de Bernard Cornwell; Aníbal, de Gisbert Haefs; El Asirio, de Nicholas Guild o El Druida, de Morgan Llywelyn. Aunque, una vez convencido por el desempeño de un escritor, lógicamente trataré de hacerme también con el resto de sus obras que se me pongan a tiro, independientemente de que estén narradas en primera o en tercera persona.

Novelas de Bernard Cornwell
Bernard Cornwell combina primera persona (Crónicas del Señor de la guerra y Sajones, vikingos y normandos), con tercera persona (El arquero del Grial) 

En fin, voy al grano. Desde mi experiencia como lector y como escritor, ¿qué ventajas e inconvenientes le encuentro a la narración en primera persona?

En primer lugar: el esquema de la historia resulta más sencillo de elaborar, pues todo debe ceñirse a una lógica temporal íntimamente relacionada con la vida del protagonista. Podemos realizar saltos temporales, traer a colación recuerdos del pasado, darle acceso a información sobre hechos acaecidos mucho tiempo atrás, pero el trazado general se ceñirá a los años que consideremos oportunos dentro de la vida de una persona. A la hora de escribir, me resulta, quizás, más abarcable.

Por otra parte, creo que la principal riqueza que aporta la perspectiva del protagonista es que permite al lector ver a través de sus ojos, sentir lo que está sintiendo, comprender mejor sus actuaciones, sus motivos, su forma de vida. Su propia experiencia, intereses y forma de ser actuarán como un filtro a través del cual nos llega la información sobre su día a día y los acontecimientos en los que se vea envuelto. Esto, bien manejado, puede resultar muy enriquecedor, aunque también tiene sus desventajas. Lo mejor para mí es que te hace abandonar por un momento el cómodo sillón en el que estás leyendo (esa maravillosa colina desde la que los generales observan las batallas, como diría Woody Allen en la Última noche de Boris Grushenko, mientras desde la loma veía cómo un rebaño de ovejas corría sin sentido en la llanura) para trasladarte a la acción, mancharte de barro, apabullarte con el fragor de los gritos y el entrechocar de los metales, y ponerte en la piel de gentes que, de existir, lo hicieron hace cientos o miles de años, rodeados de una realidad bien distinta.

Una novela cuya acción se narra en primera persona nos ofrece una oportunidad inmejorable para zambullirte de lleno en la acción. En nuestra imaginación podremos recrear las sensaciones, la tensión, el miedo, la incertidumbre o la alegría. Si el autor es capaz de crear un personaje con el que empaticemos profundamente, viviremos sus vicisitudes con pasión, y si se ve envuelto en un conflicto bélico este ejercicio puede resultar particularmente intenso. Ruido, imprecaciones, sangre, tensión; todo ello nos envuelve mientras pasamos una página tras otra, la luna recorre el firmamento y la hora a la que tenemos programado nuestro despertador se acerca implacablemente.

Desarrollar la narración de una buena batalla es un ejercicio complicado. El hacerlo en primera persona nos obliga además a sumergirnos en el caos, renunciando a extendernos en otros factores que también pueden ser interesantes a la hora de comprender lo que está sucediendo: nos concentramos en los detalles y las sensaciones pero no tendremos una visión global o la capacidad para asomarnos a las sutilezas tácticas. Pienso que esta forma de narrar encaja mejor con conflictos en los que el número de combatientes no sea excesivo, como por ejemplo la alta edad media europea, o la época tardorromana, en las que los encontronazos se resolvían con la participación de unos cientos o pocos miles de guerreros. Por el contrario, en batallas de proporciones gigantescas, como pueden ser las de la época republicana de Roma contra Aníbal, las guerras de Alejandro en Asia, las guerras Dacias de Trajano (se ve que me estoy leyendo a Santiago Posteguillo en este momento, y me tiene enganchado) o las guerras Napoleónicas, por variar, se prestan mejor a ser narradas en tercera persona, para no perder así detalle de estos conflictos en los que podían superarse los 100.000 hombres sumando los efectivos de los bandos combatientes.

cascos y cotsa de malla
Los vikingos resultan ideales para narrar una batalla en primera persona, o eso creo yo. 

Por supuesto, todo esto no son más que generalidades, pues las posibilidades para transmitir lo que deseamos son incontables. Por ejemplo, podemos vivir el momento en primera persona y completar el dibujo general posteriormente, cuando vayan llegando nuevos informadores. O plantear una escena a la lumbre del vivaque de un campamento de campaña, la mesa de una taberna bien provista de ánforas de vino barato o el hogar de alguno de los implicados en la trama, en la que alguno de los participantes en la acción desgrane su historia acompañado del crepitar del fuego.

Sin embargo, debo reconocer que escoger una narración en primera persona, ciñéndonos a la perspectiva del protagonista principal, resulta una apuesta arriesgada. La posibilidad de cambiar de puntos de vista, de trasladar la acción de escenario, etc. pueden aportar mucho dinamismo a una narración, y esta alternancia bien utilizada puede facilitar el objetivo de que el lector devore los capítulos uno tras otro, saltando de hilo en hilo, de trama en trama. Por otra parte, la presencia de un narrador omnisciente que nos permita explicar las acciones, sentimientos y perspectivas de varios personajes, así como describir el escenario de manera más completa, resulta un recurso tentador.

En primera persona te zambulles de lleno en el personaje, juzgas con su moral, te fijas en lo que a él (o ella) le llama la atención, y no te centras en detalles que a nosotros nos resultarían curiosos, quizás exóticos, pero que forman parte de la cotidianeidad para el narrador. No sé si esto último puede ser considerado una ventaja o un inconveniente, pues te obliga a mostrar más que contar, y puede contribuir a alejarnos de los peligros del infodumping (y los escritores de novela histórica, habitualmente obsesionados apasionados de la documentación, tenemos que cuidarnos mucho de caer en este error). Tratar de identificarte con una persona tan alejada de nuestra perspectiva habitual es un ejercicio complejo y apasionante. Su idiosincrasia, sus circunstancias, sus valores, serán radicalmente diferentes a los nuestros. Sin embargo, descubriremos que sus sentimientos y sus motivaciones pueden tener una raíz común que conecta con nuestra propia realidad, y nos permiten comprender, empatizar, implicarnos, jugar a predecir cómo reaccionaría en cada momento.

Como quizás ya sepas, mi trilogía "Las Cenizas de Hispania" está narrada en primera persona por Attax, su protagonista. Pero, en mi caso, he tenido que tener en cuenta otro factor que añade una nueva vuelta de tuerca: Attax no sabe leer ni escribir. Así que es otro de los implicados en la historia el encargado de transmitirnos las impresiones y vicisitudes de este alano, recopilando sus palabras y tratando de ponerse en su piel. Y esta segunda voz, este narrador en las sombras, aporta a su vez, aun sin desearlo, algo de su propia cosecha, de su propia perspectiva. Su estrato social, su nivel cultural, su implicación emocional, la edad a la que vivió cada acontecimiento son diferentes a las de Attax. De esta manera, por mucho que trate de permanecer al margen como mero transcriptor, dibujará algunas imágenes, refleja algunos sentimientos que quizás el alano nunca admitiría. ¿Qué te parece esta idea? Rizar, el rizo, ¿verdad? ¿Has leído la novela? ¿Has detectado las posibles aportaciones de este segundo protagonista? Como escritor o como lector, ¿qué voz prefieres utilizar? Espero que me lo cuentes.