lunes, 20 de noviembre de 2017

Tres novelas históricas españolas "no tan conocidas", que valen mucho la pena.



tres novelas históricas españolas que valen mucho la pena


¿Quién ha dicho que en España no se escriben grandes novelas históricas? Yo, desde luego, no. Y eso que, como ya he comentado en post anteriores, tengo más que debilidad por los autores y autoras anglosajones que escriben en este ámbito.

Pero vamos allá: hoy plantearé algo un poco diferente a lo que suelo cuando hablo de autores y libros, un pequeño viaje al pasado con trío de recomendaciones incluido.

Cuando empecé a interesarme por la novela histórica, no había ebooks, ni nada que se le pareciera. A mí me parece que fue ayer, pero va a ser que no... y esta circunstancia aún tardaría bastante en cambiar. Cuando, tras terminar la carrera de biología y adentrarme en el mundo laboral, destinaba una parte de mi modesto sueldo a autorregalarme algún libro, además, eran pocas las opciones de novelas históricas escritas por autores patrios entre las que podías elegir.

Afortunadamente, en los últimos tiempos ha mejorado bastante el panorama. Gracias, entre otras cosas, a los formatos digitales, y a la facilidad con la que ahora accedemos a la información a través de las redes (títulos, autores, novedades, recomendaciones, reseñas), he tenido la suerte de que lleguen a mis manos un buen surtido de excelentes novelas de autores españoles, entre cuyas páginas me he sumergido con placer, o bien que han pasado a engrosar mi bien provista pila de títulos pendientes de leer. El primer nombre que acude a mi mente es el de Fran Zabaleta (tanto en el apartado de autores cuyos títulos he disfrutado, como en el de culpables de ir sumando ejemplares a mi particular lista de deseos; no te pierdas su serie de "tesoros escondidos, y dónde encontrarlos"), como también Francisco Narla, Claudia Casanova o Luis Zueco, por ejemplo.

En ese entonces, además de aquellas novelas de la serie de Alatriste de Pérez Reverte, y algunos títulos de Jesús Maeso de la Torre y Jesús Sánchez Adalid (que, por supuesto, terminaron engrosando mi colección), a poco más podía tener acceso.

Pero no es mi intención hoy hablar de autores consagrados con un gran número de exitosas novelas a sus espaldas, como el ineludible Santiago Posteguillo, del que he de reconocer que me enganchó tarde; principalmente porque nunca me ha gustado entender las guerras púnicas desde el bando romano, manías que tiene uno. Pero bueno, más vale tarde que nunca, porque ahora he sido consciente de lo que me perdía. Y prometo ponerme al día.

Para no perder el hilo de mi propio pensamiento, lo que pretendo hoy es hablar de aquella "época oscura de la novela histórica española", y resaltar tres títulos que me sorprendieron (para bien, pues para mal también hubo alguno que otro). Era una época de ensayo y error, en la que comprabas con pocas referencias, pero con el agravante de que cada error te costaba 25 euros (bueno, 4.000 pesetas), no 3. Y, además, en los primeros años en los que uno trabajaba, mirabas el sueldo de otra manera; no era cuestión de fallar mucho. No era país para apostar por literatura desconocida.

Pues bien, voy a hablaros de tres títulos que finalmente compré y me resultaron una buena inversión. Buenos hallazgos por los que, antes de adquirirlos, quizás no hubiera apostado. Vamos allá (en orden alfabético, para no variar):

1-. Francisco Galván: "De Buitres y Lobos". Descubrí este libro en el año 2005 y, aunque el título en sí no me resultaba demasiado atractivo (no se por qué, lo relacionaba más a fantasía que a novela histórica), reconozco que resultó una agradable lectura. Muy correcta, aunque sencilla, pero bien escrita, con unos personajes bien definidos y carismáticos. Además, transcurre en la Hispania tardorromana, ¿cómo no me iba a gustar?. Os dejo la sinopsis:

“En el año 470, Wulfric – uno de los más notables guerreros visigodos- es enviado a Hispania por el rey Eurico con la misión de aclarar unos misteriosos sucesos que obstaculizan los planes del monarca para ocupar toda la antigua provincia romana: desde hace meses desaparecen jóvenes sin dejar rastro, y la población culpa a los pocos visigodos asentados en Hispania de haberlos secuestrado; incluso se rumorea que estos jóvenes son utilizados en ceremonias demoníacas y rituales de canibalismo. ”


De buitres y lobos
De buitres y lobos. Edición de 2005, ed. Algaida.

2-. Javier Lorenzo: "El Último Soldurio". Fue también en el año 2005 cuando compré este libro y, en este caso, partía con algo más de información. Había tenido muy buena acogida, sobre todo en la tierra natal del autor: Cantabria. No me defraudó. Un muy buen libro, con un personaje principal capaz de sobrellevar él solo la totalidad de una novela muy extensa. Y, además, un héroe trágico. Un héroe en lucha contra una Roma que, como una apisonadora, siempre termina aplastando a quien se interpone entre ella y sus ambiciones. Muy, pero que muy recomendable. Os dejo también la sinopsis:

"La apasionante historia del guerrero cántabro que defendió su tierra de los romanos hasta las últimas consecuencias. Ésta es la historia de Corocotta, un guerrero cántabro que se vio favorecido desde niño por la enfermedad de los dioses, la epilepsia, y que luchó junto a Julio César; de la lejana África a Gades, de Roma a Britannia. Él lideró la última defensa de Cantabria frente al asedio de Augusto".


El último soldurio
El último soldurio. Ed. Planeta.

3-. Julio Murillo Llerda: "El Agua y la Tierra". Sí, porque también un escritor español puede conseguir una novela "de griegos" estupenda (también puedo decir lo mismo de Javier Negrete, pero en su caso, cuando compré Salamina, ya tenía alguna referencia suya). Un descubrimiento del año 2007, y podríamos decir que "one hit wonder", porque se trata de un autor que ha publicado muy pocos títulos. Una pena. Si te gustan las guerras médicas (o persas) y las celebres epopeyas de los griegos que lucharon por su libertad contra los soberanos aqueménidas, no dejes de leerla. Esta es su sinopsis:

"En el año 456 a.C., durante los preparativos del funeral de Esquilo, el poeta Píndaro encuentra las memorias escritas por el que fuera su amigo: un asombroso recuento del terrible choque entre el poderoso ejército de Jerjes y los Estados griegos rebeldes, un desesperado y desigual combate por la libertad y la democracia, pe ro también halla una sorprendente confesión acerca de los misteriosos crímenes del Oráculo de Delfos. "El Agua y la Tierra" narra, con escrupulosa fidelidad histórica y un magistral sentido del ritmo, la totalidad de la mayor guerra de la Antigüedad a través de la lúcida mirada de Esquilo".

El agua y la tierra
El agua y la tierra. Ed. Edhasa.

¿Y tú, conocías estos títulos? ¿Y te ha sorprendido alguna otra novela histórica escrita por un autor/a español?


lunes, 13 de noviembre de 2017

Niebla, acero, y una muchacha mártir en la Hispania del siglo V

Niebla, acero, y una mártir niña en la Hispania del siglo V


El imperio romano, por mucho que este objetivo nunca entrara dentro sus aspiraciones, se convirtió en el mayor creador de mártires y santos que se recuerda. Hay muchos ejemplos a lo largo de los casi trescientos años en los que el culto cristiano, en ocasiones, resultó perseguido a lo ancho y largo del Mediterráneo (y más allá). Por supuesto, a esta situación de persecuciones cíclicas (según el emperador que dirigiera los destinos de Roma) no resultaron ajenas las diferentes provincias que constituían la diócesis hispana. Múltiples santos de los que conocemos actualmente, y que pueblan los santorales, se originaron en ese entonces, principalmente a lo largo de los siglos III y IV d. C., antes de que el también hispano Teodosio El Grande, el último emperador del imperio tal y como se había conocido hasta entonces, declarara el culto cristiano religión oficial del imperio.

Unos noventa años antes (año arriba, año abajo) de que aquello ocurriera, en Emerita Augusta se gestó la historia de la mártir niña Eulalia, que daría lugar a la advocación de Santa Eulalia. La muchacha en cuestión nació en la ciudad lusitana, capital de la diócesis, en los últimos años del siglo III. Allí, miembro de una familia acomodada, creció profesando la fe de sus padres: el cristianismo. Todo transcurría sin problemas en la vida de la pequeña hasta que el emperador de turno, Diocleciano, comenzó una campaña de detección de "peligrosos fanáticos religiosos": todos aquellos que se negaban a venerar su propia figura como emperador de la ciudad eterna. Por supuesto, los cristianos de la época se encontraban entre tan temidos alborotadores. El ejercicio de fe resultaba bastante sencillo: con la asistencia de testigos, el "acusado" debería quemar algo de incienso frente a la imagen del emperador, reconociendo su naturaleza divina. Quien lo hiciera, sería liberado sin más preguntas, pero quien se negara sufriría un escarmiento con el que amedrentar a sus correligionarios. 

Ese era el escenario en el que transcurrían los días de Emerita Augusta en los últimos meses del año 303 (aproximadamente). Los padres de la pequeña Eulalia, conscientes de que su hija era dada a mostrar su disconformidad con las actuaciones del emperador, decidieron apartarse de la ciudad mientras en ella se llevaran a cabo las investigaciones de los agentes de Diocleciano. Su idea era la de ponerla a salvo, pero no lo consiguieron. Eulalia, que en ese entonces no debía de superar los 13 años, escapó de la protección familiar y se presentó en los alrededores del palacio del gobernador dispuesta a tratar de convencerlo de lo injusto del proceder de los agentes imperiales: craso error, como no podía ser de otra manera. El gobernador, sorprendido, trató de hacerla recapacitar, sin éxito.


Incienso
Quemar un poco de incienso le habría ahorrado bastantes molestias...
Al parecer, la muchacha, al ser instada a hacer una ofrenda aromática al emperador, arrojó por el suelo el incienso y proclamó que únicamente ofrecería sacrificios al Dios verdadero. Por supuesto, semejante provocación no fue pasada por alto. El gobernador, temeroso de que otros siguieran su ejemplo, ordenó doblegar la voluntad de la muchacha por medio de la tortura. Los soldados no escatimaron en medios e imaginación, y a la pobre joven la golpearon con varillas de hierro, quemaron su piel y su carne con teas y aceite hirviendo, y cerraron sus heridas con sal. Ni con ese tormento Eulalia realizó la ofrenda. Por tal motivo, según la tradición, fue paseada desnuda por las calles; pero entonces, una densa niebla proveniente del río cercano inundó la ciudad, ocultando a la niña de la mirada de sus vecinos, y protegiéndola del escarnio al que sus captores pretendían exponerla. En el último instante fue conducida al foro y condenada a muerte, donde unos dicen que murió en la cruz, y otros en la hoguera. En el momento en el que expiraba, una paloma blanca levantó el vuelo junto a ella, a la vez que la tarde se volvía oscura y gris, y una densa nevada caía sobre las calles de la ciudad. El mismo manto blanco que cubrió el cuerpo de la joven hasta que un grupo de cristianos rescató su cuerpo y le dio sepultura, días después.

Era el 10 de diciembre del año 303 (año arriba o abajo, otra vez), y desde entonces las nieblas que en esas fechas ascienden hasta Mérida, provenientes del cercano Guadiana, reciben el nombre de nieblas de Santa Eulalia. La misma niebla que años después asustó a Hermegario, el suevo, que desoyendo las advertencias de la santa decidió saquear la ciudad, perdiendo la vida poco después en las aguas del Annas, mientra un grupo de guerreros vándalo lo perseguía. En el año 456 d.C., sería Teodorico el godo, vencedor de Rechiario, quien sería puesto a prueba por aquella niebla, y por el recuerdo de la santa

¿Qué crees que haría Teodorico en semejante situación? Un rey respaldado por el ejército más poderoso que había penetrado en Hispania en los últimos veinte años, ¿haría caso al mensaje que le trasladaban las nieblas que ascendían desde el Annas, recordándole que la mártir niña protegía a su ciudad, o sucumbiría a su deseo de riquezas y poder? ¿Y qué haría el siempre escéptico y pagano Attax? Lo que yo he imaginado que ocurriría, lo puedes leer en Niebla y Acero.

Por supuesto, puedes utilizar los comentarios para elucubrar. Y si has leído la novela y quieres comentar la escena, puedes avisar, si hiciera falta, con una *alerta de spoiler* visible y contarme tus impresiones.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Gincana "El Alano"


Ginkana El Alano


Entramos de lleno en el mes de noviembre, y tengo que decir que ha llegado cargado de novedades.

Lo primero de lo que quería hablaros es de la gincana sobre El Alano que ha organizado La Reina Lectora, que nos ha tenido estas semanas la mar de entretenidos. La acogida ha sido calurosa, hemos contado con más de una veintena de intrépidos participantes y tengo que agradecer tanto la implicación demostrada como la eficacia con la que se han desenvuelto en cada una de las pruebas propuestas.

En primer lugar, inundamos las redes con la imagen clave para desbloquear la nueva portada de la novela, diseñada e ilustrada por Yeivit

El Alano cambio de portada

Más tarde, este mismo blog se convirtió en punto de referencia en el que buscar los comentarios que La Reina Lectora había escondido en diferentes entradas. Tras responder correctamente a sus preguntas, nos quedamos con diez valientes para afrontar la tercera prueba.

En la última prueba, varios colaboradores se encargaron de custodiar cinco imágenes con cinco razones para adentrarse en las aventuras de Attax. De nuevo, la competencia estuvo a gran altura; de entre los finalistas, tres serán proclamados vencedores y accederán a los diferentes premios, y los otros dos, junto con tres participantes "repescados" entre los más activos durante todo el juego, obtendrán una mención de honor y serán invitados a este blog para que podamos conocerlos mejor.

una razón para leer El Alano
Una de las imágenes recuperadas.

Y, como colofón, comunicarte que se ha creado un grupo de Facebook tanto para los participantes como para todos los interesados en esta historia, donde estaré encantado de responder a cualquier cuestión que me planteéis tanto sobre las novelas como sobre la época en la que se desarrollan. Por supuesto, estás invitado a unirte.

Pero no acaban aquí las novedades. Desde este viernes está disponible en Amazon la continuación de El Alano, Niebla y Acero. En este enlace puedes echarle un vistazo, y si te convence, hacerte con ella. Si lo haces, cuéntamelo en comentarios si quieres alegrarme el día :)

niebla y acero
Aquí están las dos novelas, con sus flamantes portadas nuevas.

Por último, te dejo los enlaces a algunas de las publicaciones que han hecho los blogueros participantes en la gincana, a los que no puedo estar más agradecido. ¡Ha sido un verdadero placer poder conocernos un poco más! 

Novedad literaria: Niebla y Acero, en Amor y palabras.
Mini entrevista en el Blog de Marta Sebastián.
Nueva publicación en Vida de una lectora dispersa.
Presentación de Niebla y Acero en Crucero místico y literario.
Lanzamiento Niebla y Acero en The forgotten book

Agradecer también las menciones y apoyo en redes: Facebook, Twitter, Instagram. ¡Mil gracias a todos!