lunes, 5 de marzo de 2018

Primeras impresiones acerca de las novelas que me regalaron "Sus Majestades"


Voy a buen ritmo; quedan poco más de tres meses para mi cumpleaños, y creo que voy por buen camino de cara a llegar a esa fecha habiendo menguado considerablemente la pila de novelas por leer. Han pasado casi dos meses desde que la llegada de los reyes magos de oriente añadiera un buen número de títulos a la misma, la tercera parte del tiempo que me había marcado, y creo que es el momento de hacer un pequeño balance de la situación:

novelas históricas
"El botín ya leído".
Ya leídas:
  • Guerreros de la Tormenta - Bernard Cornwell (512 páginas).
Una buena novela. No espectacular, como otras a las que nos tiene acostumbrados el maestro por excelencia de la novela histórica anglosajona actual. Una nueva entrega de la serie "Sajones, vikingos y normandos", a la que parece que ya no le quedan muchas más entregas para poner el punto y final. Por un lado, esta circunstancia me apena (aunque creo que ya es hora de que el protagonista tome posesión de su añorado Bebamburg - Bamburgh Castle); creo que Uthred de Bebbaunburg es uno de los mejores personajes creados por la genial pluma del autor, pero lamentablemente cada una de las entregas ha ido decayendo en interés con respecto a la anterior, aunque el talento narrativo de Bernard Cornwell es suficiente para que cada una de ellas resulte interesante y entretenida.
  • El asesinato de Sócrates - Marcos Chicot (768 páginas).
Una grata sorpresa. Ya me habían advertido de que esta novela era un ejemplo de cómo dar una "vuelta de tuerca" a una historia muy manida y con escaso margen para la libre interpretación. Una de mis épocas favoritas cuando era niño, como era la guerra del Peloponeso. Ni la densa prosa de Tucidídes fue capaz de echarme atrás en ese entonces frente a mi ansia por conocer cada uno de los hechos bélicos que se sucedieron entre los años 431 y 404 a.C en Grecia, en la que el "imperio" de Atenas y sus aliados de la Liga de Delos lucharon casi ininterrumpidamente contra Esparta, la Liga del Peloponeso y otros estados aliados de aquella como Tebas, en diferentes escenarios, llevando incluso la guerra hasta Tracia, Asia Menor, pero también hasta Sicilia, en la que se libró uno de los más sanguinarios episodios de este conflicto, como fue el desenlace de la expedición ateniense comandada por Alcibíades contra la ciudad de Siracusa. Si estás interesado en este episodio en concreto, también te recomiendo la novela de Steven Pressfield "Vientos de guerra". Pero a lo que iba: me ha gustado, y mucho. Una buena novela en la que los hechos históricos contrastados y recogidos en múltiples crónicas de la época se van engarzando alrededor de la vida de unos personajes ficticios "pero casi reales", que se ven atrapados en un período convulso y plagado de atractivo. 
  • Las Lanzas - Fernando Martínez Laínez (604 páginas).
Fernando Martínez Laínez ha escrito ya varios ensayos acerca de los temibles tercios españoles de la edad moderna. Uno de ellos, "Los tercios: la infantería legendaria", ocupa un lugar de privilegio en mi biblioteca técnica. Esta novela, sin resultar especialmente cautivadora, es más que correcta. Lamentablemente, los personajes principales, Alonso Montenegro y Ambrosio Spínola, no terminan de llegar al lector (al menos a mí), pero probablemente se deba a la forma de narrar la historia, más cercana a un diario de guerra. Aún así, se trata de una novela imprescindible para ahondar en un período histórico tan crucial como la guerra en Flandes, que desgastó (y arruinó) a la monarquía española del siglo XVII.

En fin, estoy más que satisfecho con estas tres lecturas (sin duda sus majestades acertaron en sus elecciones), pero aún me quedan unas buenas cuantas. Recapitulemos:

Pendientes (con tres meses por delante para leerlas):
  1. El guerrero a la sombra del cerezo - David B. Gil (736 páginas).
  2. La luz de la tierra - Daniel Wolf (750 páginas).
  3. La perla negra - Claudia Casanova (366 páginas).
  4. Cuando la luna brille - Elena Álvarez (144 páginas).
  5. El castillo - Luis Zueco (688 páginas).
  6. Las legión perdida - Santiago Posteguillo (1.070 páginas). 
Visto así... no, no voy nada bien. Me quedan por leer más de 3.700 páginas, así que no creo que lo consiga, y menos si continúo escribiendo y trabajando a la vez. Está visto que mejor me pongo un objetivo más realista ¿haber leído todas estas novelas para las próximas navidades? Pues sí, creo que así está bastante mejor, añadiendo también un puñado de novedades que vayan cayendo a medida que avanza el año, como "El herrero de Galilea" de Nicholas Guild, que incluso con semejante cola de lectura compré hace un mes. 

Eso sí, teniendo en cuenta que mis objetivos para este año en mi faceta de escritor incluyen la revisión definitiva y publicación de la tercera y última novela de la serie "Las cenizas de Hispania", que tengo entre manos el borrador de un nuevo proyecto, otro en proceso de corrección, y aún otro más que avanza a buen ritmo de escritura, me queda un arduo trabajo por delante...

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