lunes, 15 de enero de 2018

Hoy invitamos a... Rocío (El Lugar de Clío) para hablar sobre ficción histórica.

Después de una semanita de descanso regresamos para abrir las puertas de Letras con Historia a Rocío, la bloguera literaria que comparte sus letras, sus reseñas y sus impresiones sobre las iniciativas en las que participa en su rincón particular de la red: El Lugar de Clío.

El Lugar de Clío

Con su visita cerramos el bloque de colaboraciones de las merecedoras de las menciones de honor en la Gincana "El Alano", que organizamos junto con La Reina Lectora. Te invito a que pasees un poco por el blog para conocer un poco más al resto de nuestras visitantes: Brenda, que nos comentó su experiencia durante la gincana y la lectura de la novela; María (Vida de una lectora dispersa), a la que tuvimos ocasión de entrevistar; y Carla (Mi dulce estantería), con la que charlamos sobre autopublicación.

Y, sin más dilación, os dejo con Rocío para compartir con ella su opinión sobre la ficción histórica, este género que a tantos nos apasiona :)

Hoy tengo el placer de colarme en el blog de José, y darle las gracias por dejarme un pequeño hueco, para hablar sobre la literatura y la ficción histórica. Antes de nada quiero decir que esto es una reflexión propia sobre mi conocimiento sobre ello. Con esto dicho, empecemos.

Este género es, en mi opinión, uno de los más difíciles, ya que los autores intentan recrear hechos de un pasado posiblemente complicado de reconstruir. Para hacer esta recreación necesitan muchísima documentación, para poder mostrar los aspectos necesarios de la época a tratar. Un buena documentación sobre los sucesos que envuelven a la trama hace que los lectores muestren interés hacia lo ocurrido en el período en el que se basa el libro.

Una de las cosas que a mí me sucede cuando leo un libro que no es de época contemporánea, o simplemente desconozco sobre los hechos narrados, hace que investigue sobre lo que me está explicando el autor de ese libro. Desgraciadamente, en alguna ocasión me he encontrado con cosas que no tenían cabida dentro de ese libro o no deberían aparecer en ese contexto histórico. Y eso es a consecuencia de una desinformación por parte del escritor, ya que no es lo mismo hablar de Egipto y sus dioses poniéndome a Zeus dentro de ellos o el paisaje y vestimentas de la época. Esto hace que el que lo esta leyendo reciba una información errónea o una mala contextualización.

Ahora bien, en algunas ocasiones los lectores rehuyen de este tipo de libros a raíz de los fallos de documentación, y esto hace que novelas bien documentadas queden al margen por culpa de esos errores. Pero también tenemos el lado opuesto, que es la sobre-documentación, haciéndose en algunos momentos pedantes y excediéndose al proporcionar al lector una información que no necesita saber o no tiene nada que ver con lo que está contando en ese momento.

Sin ninguna duda, la ficción histórica hace que se abran puertas a redescubrir partes de nuestra historia que, tal vez, explicadas de una forma más formal, no lleguen del mismo modo, o sean de más difícil compresión que si los hechos están explicados de forma mucho más amena y sencilla.

A modo de conclusión, pienso que la ficción histórica es una gran forma de descubrir nuevos sucesos que tal vez no habríamos descubierto sin ese libro, como me han ocurrido en diversas ocasiones con algunos de este género. Pero también es un arma de doble filo, ya que si se narran cosas que no han sucedido o erróneas, con una mala contextualización de la época a narrar, hacen que el lector obtenga una falsa evocación del período. Al igual el excedente de información dentro del libro puede hacer que al lector no le vuelvan a interesar ese tipo de libros o el autor a consecuencia de esto.

Como sugerencia de libros sobre ficción histórica, os dejo unos cuantos títulos:

-El juez de Egipto de Christian Jacq
-El Alano (actualmente en lectura) de José Zoilo (Gracias, Rocío)
-El niño de pijama de rayas de Boyne John
-El Faraón Negro de Christian Jacq
-Matar a Leonardo Da Vinci de Christian Gálvez
-Operación Black Death (el título cambiará a Todos tus nombres)
-Persépolis (novela gráfica) de Marjane Satrapi
-Maus (novela gráfica) de Art Spiegelman (inspirada en la lucha contra los nazis) 

Muchas gracias a Rocío por visitarnos y dejar plasmada su experiencia con este género. No puedo estar más de acuerdo con ella en la importancia de una documentación exhaustiva, y la necesidad de que esta no se plasme de una manera que abrume al lector con datos innecesarios

lunes, 1 de enero de 2018

Regnum destructum et finitum est suevorum, o no

Regnum destructum et finitum est suevorum

No, Hydacio no iba muy encaminado cuando escribió estas palabras en su célebre (para unos pocos) Chronicon. Le podía su subjetividad. Subjetividad que terminaría pagando años más tarde, cuando los mismos suevos lo encarcelaron.

Corría el año 456 cuando el poder que los monarcas suevos habían establecido en Gallaecia unas décadas atrás parecía haberse diluido ante la súbita aparición del ejército comandado por Teodorico, el godo. Pero no, el reino suevo de Gallaecia sobrevivió a ese envite, y conseguiría pervivir otro centenar de años más en su reducto noroccidental de la península, hasta el instante en el que Leogivildo (también godo) terminó por anexionarse las posesiones suevas, en su "cruzada" personal por unificar las tierras "hispanas". Antes de ese momento, ya había conseguido hacerse con una zona situada en el interior del reino visigodo, denominada Orospeda en su momento. Esta era una región rústica, según los historiadores godos de la época, conformada por siete ciudades y el territorio rural que se extendía entre ellas y cuya ciudad más importante era Aurariola (la actual Orihuela). Una región que terminó sucumbiendo al empuje de las tropas godas, como también lo hicieron algunas de las posesiones bizantinas que, desde el año 552, habían proliferado en las costas sur y oeste de la península: desde Cádiz, hasta las cercanías de Valencia (aproximadamente). Herencia del sueño imperialista de Justiniano, muerto poco después de la anexión de ese territorio.

bizantinos contra búlgaros
Los bizantinos "intimando" con los búlgaros, un tiempo después.
Como podemos imaginar, Leovigildo pasó buena parte de su vida guerreando. Cántabros, astures, vascones y otros hispanos como aregenses y gentes de la Orospeda, pero también suevos y bizantinos, además de una constante relación de tensa vecindad con los reinos francos al norte. Pero, de todos ellos, probablemente fue su propio hijo quien más quebraderos de cabeza le propició al bueno de Leovigildo. Hermenegildo, como se llamaba el muchacho, comenzó una guerra civil contra su padre desde sus posesiones en la Baetica, al poco de tomar posesión de su cargo allí. Una guerra que tuvo un fuerte componente religioso, pues Hermenegildo se había convertido al catolicismo, renegando del arrianismo propio de los visigodos. Tan solo por esta inesperada situación, el reino suevo escapó en ese momento de su final, al menos por unos años. Para entonces, Leovigildo ya había comenzado a poner cerco a sus posiciones norteñas, llevando a sus guerreros hasta sus cercanías, tomando y ocupando las regiones conocidas como Sabaria y de los Aregenses (zonas próximas a Zamora y la comarca del Bierzo, como Orense, respectivamente). 

Ante la rebelión de su hijo, Leovigildo olvidó sus planes para Gallaecia y retornó a Toletum. A partir de entonces, comenzó el conflicto militar con Hermenegildo en el sur de Hispania. El príncipe pudo haber derrocado a su padre. Todos los pueblos sometidos o acosados por su progenitor pudieron haberse unido a su causa: astures, cántabros, vascones, el resto de hispanos católicos, bizantinos, francos y suevos. Pero semejante alianza nunca tuvo lugar, y Hermenegildo resultó derrotado y muerto poco tiempo después de ser capturado en la ciudad de Corduba. Entonces, una vez libre del inesperado acoso de su hijo, Leovigildo emprendió por fin la definitiva conquista de una Gallaecia ya sin posibles aliados en el territorio peninsular.

Codex Vigilanus
Algunos reyes visigodos, recogidos en el Codex Vigilanus
Con las comarcas aregenses y de Sabaria ya en sus manos, la campaña para la toma del reino suevo estaba más que dispuesta. Miro, rey suevo, sabiendo que era el siguiente en la lista de objetivos de Leovigildo una vez hubiera terminado por sofocar la revuelta de su hijo, había tratado de unirse a aquel para hacer un frente común ante al viejo gobernante. Derrotado en la Baetica, tuvo que retirarse con los suyos de nuevo a sus tierras, falleciendo poco después y dejando el poder a su hijo Eborico. Este no sería el último rey suevo de Gallaecia: resultó asesinado apenas un año después de su entronización por uno de sus nobles, de nombre Andeca, sobre el que sí recayó el honor de ser el último rey suevo de Gallaecia, tras ser derrotado y encerrado en un monasterio por Leovigildo. Entonces sí, se habían cumplido las palabras que escribiera Hydacio 130 años antes: Regnum destructum et finitum est suevorum.

Como colofón, quería contaros que comienzo el nuevo año con el borrador de mi próxima novela ya finalizado y dispuesto para las primeras fases de su corrección. Un nuevo proyecto que espero que vea la luz tras el tercer volumen de Las Cenizas de Hispania, que cerrará la historia de Attax con el final de las aventuras de este alano que tantas alegrías me ha proporcionado. Otro protagonista tomará después su relevo. Espero que, cuando llegue su momento, disfrutéis también con su compañía.

lunes, 25 de diciembre de 2017

Sucedió un 25 de diciembre...

Mitreo del muro de Adriano


¡Vaya! Ya estamos en Navidad; el año pasó casi sin que nos diéramos cuenta. Un año que espero que haya estado plagado de buenas lecturas y aún mejores acciones con las que presentarnos ante Papá Noel o los Reyes Magos (ahí cada cuál) con la esperanza de llevarnos unos merecidos regalos. Pero no, no es mi intención hablar ni del señor del traje "rojo y blanco", o verde, ni de sus tres majestades llegados desde oriente a contemplar al niño Jesús. No, aquí va mi apunte histórico de hoy:

Desde hace ya muchos siglos, los cristianos (de todas las confesiones) celebramos en esta fecha el nacimiento de Jesucristo en un humilde pesebre en la pobre región de Galilea. Alejado de los fastos que debían corresponder al Rey de los judíos, como esperaban que lo hiciera sus contemporáneos compatriotas. Una onomástica discutida y discutible, pero que se ha asociado básicamente con el solsticio de invierno, fecha señalada en otros credos, como ocurría, por ejemplo, con las fiestas saturnales que se celebraban tradicionalmente en Roma.

Pero tampoco vamos a hablar de las saturnales. Nos centraremos, en cambio, en una deidad bastante más misteriosa: Mitra, el dios de los soldados, cuyo nacimiento también habría tenido lugar, precisamente, el 25 de diciembre. Aquel que, en la ficción que imaginé, glorificaban en secreto hombres como el abuelo de Issa en Britannia, o el armoricano Arcadio en la propia Hispania; ambos viejos soldados de las antiguas legiones. Un culto que, pese a todo su significado para las tropas del imperio, tuvo su origen en las tierras del acérrimo enemigo de Roma desde el siglo II: el imperio persa. Aquí podemos encontrar su nacimiento; sin embargo, parece ser que el credo evolucionó de formas diferentes a un lado y otro de la frontera que separaba a ambos estados. El culto a Mitra en Roma, por tanto, parece independiente del que podría desarrollarse en Ctesifonte y otros lugares.

Sol Invictus
Sol Invictus.
Fuente: Marie-Lan Nguyen, Wikimedia Commons
La introducción del culto a Mitra en el interior de las fronteras de Roma también resulta muy cercana al momento en el que debió de transcurrir la vida de Jesús y sus discípulos. A lo largo del siglo primero de nuestra era aparecen los primeros devotos de este dios solar, que personificaba el nacimiento del Sol Invicto. Un dios, en buena parte, opuesto a la imagen que representaba Jesucristo en aquellos primeros años del cristianismo. Mitra era el dios de la luz, una deidad del bien según el mito persa, pero también era el dios de los guerreros, de los hombres que portaban espadas y sembraban muerte y dolor allí por donde pasaban; un dios que despreciaba a las mujeres y a los débiles, al contrario de lo que ocurría con Jesús, que incluía a todos en su mensaje. Para lograr el favor de Mitra, sus acólitos debían superar diferentes ritos secretos mediante los que ascendían en la jerarquía de creyentes que se instauró en su vertiente romana. Como ya nos podemos imaginar, las palabras de Jesús medraron entre los pobres y las mujeres, mientras que las de los adoradores de Mitra lo hacían entre los guerreros, es decir, entre los hombres de las legiones de Roma.

De esta manera, los vestigios que han llegado hasta nosotros hoy en día de Mitra y de los escasos templos en los que se oficiaban sus ritos (cuevas, como eran llamadas su honor, pues en una de estas, según recoge su misterio, el dios sometió y sacrificó al toro primigenio), debemos buscarlos en aquellos lugares en los que se encontraban acantonadas las legiones: en los limes fortificados existentes alrededor del imperio. ¿Qué sentido tenía que una religión como esta triunfara en una sociedad como la romana? ¿Por qué debería superar a Marte, el tradicional dios de la guerra en Roma, u a otras deidades extranjeras adoptadas por los ciudadanos del imperio? Pues, en principio, porque aquellos hombres eran especialmente supersticiosos, y además necesitaban estrechar lazos entre ellos para defenderse en un territorio hostil. Las fronteras de Roma (siempre, no solo en los últimos años del imperio) resultaban territorios en los que imperaba la inestabilidad, en los que los legionarios y auxiliares se jugaban la vida mientras el emperador y las élites gobernantes se encontraban tranquilamente acomodados en sus residencias italianas o en otras provincias bien alejadas de los limes. En ese escenario, el culto a Mitra ofrecía a los hombres el establecimiento de una férrea autoridad jerárquica que resolvía cualquier conflicto interno, o externo. Una especie de orden en la que los acólitos se distribuían según su grado de comunión con el culto. Con responsabilidades y roles muy definidos, en el que la sumisión era la base, como resulta evidente desde el primer momento, pues el iniciado accedía a las pruebas de aceptación con los ojos vendados, confiando ciegamente en quienes se encontraran a su alrededor, aunque no los conociera. Toda esta ceremonia, este rito, esta sumisión incondicional, resultaba particularmente útil para estrechar lazos entre los guerreros que se encontraban en lugares muy distantes de sus hogares, y más aún a partir del siglo III d.C., cuando las antaño inexpugnables fronteras de Roma comenzaban a tambalearse (no sé por qué me vino a la cabeza la "guardia de la noche").

¿En qué consistía el culto a Mitra?

Pues, como ya hemos comentado, esta deidad persa personificaba la victoria del sol invicto y, por tanto, su nacimiento se relacionaba con el solsticio de invierno, fecha en la que que Mitra resultaba vencedor y, por tanto, el sol nacía de nuevo para los hombres. Para que esto ocurriera, Mitra, tras luchar y cargar con un enorme toro sobre sus espaldas, lo ofrecía en sacrificio en el interior de una cueva, haciendo que de la sangre del animal sacrificado brotaran espigas de trigo, propiciando el despertar de la vida.

Mitra sacrificando un toro
Mitra sacrificando un toro.
Fuente: Ángel M. Felicísimo. Flickr.

Del episodio místico anterior derivaban buena parte de los ritos o misterios que realizaban sus adeptos, principalmente en los primeros siglos. Mediante estos, un total de siete, el aspirante iba ascendiendo en aquella férrea jerarquía, desde el grado menor, conocido como "cuervo", hasta "pater", máxima autoridad dentro de la religión. Unos ritos en los que el iniciado solía comparecer desnudo y con los ojos vendados, y debía permanecer impertérrito sucediera lo que sucediera. En gran parte de ellos, el toro, como animal totémico de Mitra, poseía una importante significado y un papel protagonista en el misterio. ¿El iniciado debía sacrificar a un toro, como había hecho el dios, se bebía su sangre y comía su carne cruda, o acaso era un infante lo que asesinaba? Se admiten apuestas, porque se trataba de un rito secreto del que ninguna certeza ha trascendido, y mucho menos a partir de los últimos seguidores de Mitra, cuando su culto fue prohibido y, por tanto, sus seguidores perseguidos.

Aparte de la relativa a la fecha, otra similitud que algunos autores han querido ver entre el credo mitraico y el cristiano ha sido el banquete que compartían sus adeptos durante sus celebraciones. En este caso, una vez superado el rito iniciático, el nuevo integrante de la comunidad y sus nuevos compañeros participaban en el mismo lugar de un banquete en el que comían, bebían y compartían sus impresiones. Me pregunto qué pasaría con los que no lograban superar las pruebas...

Mitra en Hispania

Las legiones de Britannia, y aquellas establecidas en las fronteras del Rhin y el Danubio, fueron las que acogieron a un mayor número de seguidores en el misterio mitraico, pero también en las provincias hispanas se han encontrado evidencias de esta corriente religiosa. Lógicamente, por la escasa trascendencia hispana en las guerras del imperio desde el siglo I hasta el IV, su importancia es menor. Aun así, pueden encontrarse algunos monumentos en Emerita Augusta (ciudad fundada por antiguos legionarios licenciados, como ya vimos en este post), Lucus Augusti  (también fundada en época de Augusto como base para sus guerras contra astures y cántabros) o Corduba.

El fin del mitraísmo.

Ya hemos visto que este rito, pese a ser importante entre los hombres de armas, nunca despertó demasiado interés entre el resto de ciudadanos del imperio, más allá de algunos senadores con historial militar. A partir del siglo IV, primero con la conversión de Constantino al cristianismo y su posterior oficialización promovida por Teodosio, el rito mitraico se convirtió en un culto aún más minoritario, secreto y destinado a desaparecer. Tan solo algunos legionarios, en pequeños reductos militares muy alejados del centro de poder imperial, mantenían el vínculo con su dios. Un dios que, junto con sus compañeros de armas, parecía ser el único apoyo con el que podían contar en aquellos tiempos aciagos en los que hordas de bárbaros arrasaban una y otra vez las fronteras, mientras los emperadores se asesinaban unos a otros por las migajas de un imperio en descomposición.

¿Te ha parecido interesante esta curiosa "coincidencia" por la cual confluyen festividades de cultos tan distintos en un mismo día? ¿Has imaginado por un momento cómo resultaría participar en tan misteriosos ritos?

lunes, 18 de diciembre de 2017

Hoy invitamos a... Carla (Mi dulce estantería) para hablar de autopublicación.

¡Hola a todos!

Seguimos con nuestra serie dedicada a las merecedoras de las menciones de honor en la gincana "El Alano", organizada por La Reina Lectora, de la que pudimos disfrutar el mes pasado. Y hoy es el turno de Carla, del blog "Mi dulce estantería", que compartirá con nosotros su opinión y experiencia con la lectura de autores autopublicados, a los que habitualmente apoya desde su tribuna literaria.

Mi dulce estantería

Carla es una lectora muy comprometida con la difusión de la literatura, y ha sabido encontrar un hueco para sumergirse en ese grupo de obras no tan conocidas. Lo cierto es que, si echáis un vistazo a su blog, os daréis cuenta de que se atreve con todo: desde la ciencia ficción y la fantasía a las novelas de aventuras, sin olvidar aquellas en las que los sentimientos juegan un papel fundamental. Espero que, de ahora en adelante, se decida a darle una oportunidad también al género histórico :) También puedes encontrarla en Twitter, Instagram y Facebook.

Sin más dilación, os dejo con ella:

Primero que todo decir que es todo un honor para mí estar hablando sobre un tema tan conflictivo a veces como lo es la autopublicación. 

He recibido una mención de honor por la Gincana "El Alano" -no me lo esperaba para nada-, y ese es el motivo de esta entrada. Mi experiencia en esta Gincana ha sido divertida, y sobre todo he tenido que aprovechar todo el poco tiempo libre que he tenido. Sinceramente, la historia no es un género que suela leer, más que nada porque nunca me apasionó, aunque yo creo que es porque no he encontrado “mi libro histórico” (todavía). En la Gincana hicimos varias actividades como el desbloqueo de la nueva portada de El Alano, y un juego por el blog del autor. Después nos dedicamos a enseñar por las redes la nueva portada, y a mí se me ocurrió poner la sinopsis en los stories de Instagram. Hemos tenido ratos divertidos y curiosos. También descubrí una entrada en el blog del autor en la que hablaba de historia, pero comenzando por un relato tan poco real como una princesa, lo que me hizo decir “anda, si al final la historia va a terminar gustándome”. Ha sido toda una buena y nueva experiencia, ya que nunca había formado parte de una Gincana literaria.

Después de hablaros un poco sobre mi experiencia en la Gincana, quería contaros un poco mi experiencia con la autopublicación de una forma sincera y cercana (al menos lo voy a intentar).

Yo hasta hace un año y poco no conocía qué era la autopublicación, y cuando escuché por primera vez hablar de ella fue en el Club de Lectura de La Reina Lectora, al que llegué por pura casualidad. A partir de aquí fui leyendo uno tras otro, y me he encontrado con libros de todo tipo que han ido llegando dentro de mí. También ha habido otros que no me han gustado tanto, justo como pasa con los libros publicados por editoriales. Podría ponerme a decir diferencias entre ambos “grupos” de libros, pero no estoy aquí para ello. Al fin y al cabo, todos son libros. Libros escritos por personas con amor por la escritura y que quieren que el lector se emocione al leer sus palabras. Hay escritores que deciden publicar ellos mismos porque no quieren dejar a sus “bebés” en manos que no les traten como ellos quieren, y otros optan por editoriales. Nada más. 

Ahora os dejo una serie de razones para que probéis o sigáis probando la autopublicación:

El precio. No sé por qué el precio de los libros es tan dichosamente caro. Siempre hay ofertas de todo tipo en cualquier producto, menos en los libros. Como mucho veremos un 5%, y podemos darnos con un canto en los dientes. Sin embargo, en la autopublicación no resulta así, puesto que, a grandes rasgos, es el autor quien decide el precio. Si quieres tener más libros y tener más ahorros, puedes optar por la autoedición.

La variedad de libros que hay es mi segunda razón. Si vamos a una librería nos encontramos con distintas secciones de “terror”, “romántica”, “ciencia ficción”, “fantasía”, etc. Y en los autopublicados también. Incluso diría que hay más variedad, puesto que las editoriales suelen tender a publicar tipos concretos de libros, y eso no pasa en este mundo.

Ayudas a autores. Si compras un libro autoeditado, muy probablemente estarás ayudando más a una persona que lo necesite que comprando un libro de una editorial. Además, si te decides a comentar en Amazon o reseñarlo en tu blog, seguro que el autor te lo agradece. Lo que lleva al siguiente punto.

La cercanía con los autores. Esto no tiene punto de comparación con el mundo de los libros editados. Esas conversaciones que puedes tener con el autor de un libro autopublicado, no creo que lo tengas con un libro de sello editorial. Son muy agradecidos, y seguro que te llevas una sorpresa si le das tu opinión sobre su obra.

A pesar de haber tenido alguna que otra disputa con algún autor autopublicado, no me arrepiento de consumir este tipo de literatura, que es igual de importante/necesaria/útil/bonita/todo-lo-que-queráis que los libros editados por editoriales.

Gracias por pasar este rato conmigo y leerme. Y gracias a Esther y José por invitarme a pasar por aquí. 

¡Un abrazo y hasta siempre!

Carla.

Muchísimas gracias a ti, Carla, por visitarnos en el blog y darnos tu opinión y tus razones para apoyar a autores autopublicados. ¡Ha sido un placer recibirte!

lunes, 11 de diciembre de 2017

Entrevista a María, "una lectora dispersa"

Hoy recibimos en Letras con Historia la visita de María, una apasionada de los libros que capitanea el blog literario  "Vida de una lectora dispersa", donde podemos encontrar reseñas de lo más variadas, así como artículos tan originales como este, que compara las portadas que tiene una misma novela en diferentes países, recopilaciones de novedades, apuntes sobre series o entrevistas a autores.

Resultado de imagen de lectora dispersa


Tuve la ocasión de conocerla como participante de la gincana "El Alano", durante la que se hizo merecedora de una de las menciones de honor; y ha tenido la amabilidad de visitarnos, y de responder esta pequeña entrevista sobre sus gustos literarios y su actividad como bloguera. Muchas gracias, María, y ¡allá vamos!


- ¿Cuánto tiempo hace que inauguraste tu blog? ¿Cuál fue tu motivación para hacerlo? 

Pues la verdad es que el blog tuvo dos especies de inauguración. La primera fue en enero de 2016, pero como era época de exámenes universitarios, así que no fue hasta junio del mismo año cuando empecé a publicar en serio y más seguido. 

Siempre me ha gustado compartir mi pasión por los libros y mis opiniones, por eso decidí abrir el blog. Cada vez que pienso en ello, llego a la conclusión de que debería haberlo abierto mucho antes, porque la blogosfera es un mundo apasionante. Pero como era más joven pensaba que se me iba a dar mal, que seguro que no me leería nadie, y que otros muchos blogs eran famosos y que nunca llegaría a su altura. Y pensar esto fue un error. Ahora solo me centro en mi blog, sin compararlo con ninguno y publicando lo que quiero. 

-¿Te atreves con todos los géneros? ¿Cuáles son tus favoritos? 

Aunque digo que leo de todo, lo cierto es que hay un par de géneros que se me resisten. Los libros de terror no me gustan nada. Y aunque las novelas románticas las leo de vez en cuando, es un género que leo poco porque no logran atraparme o porque el argumento no acaba de convencerme. 

Mis géneros favoritos son la fantasía y la literatura juvenil, denominada ahora Young Adult. 

- ¿Te atrae el género histórico? ¿Nos recomiendas alguno de tus títulos favoritos de esta temática? ¿Qué piensas que debe tener una buena novela histórica para atraparte? 

El género histórico me atrae mucho pero por desgracia también es uno de los que menos leo. 

Sin dudarlo, recomendaría El nombre de la rosa, El médico y El violinista de Praga. 

Para que logre atraparme, una novela histórica debe estar ambientada en una época que sea de mi interés o que el argumento gire en torno a personajes interesantes. Y hablando de personajes, estos deben comportarse de acuerdo a la época, y que no parezca que el autor no tiene ni idea de cómo era la sociedad victoriana, por ejemplo. Soy muy exigente, jajaja. 

- ¿Tienen tus reseñas un sello particular? ¿Qué intentas transmitir con ellas? 

Nunca me he parado a pensar si tienen un sello, pero sí que suelen tener una estructura fija. Hablo de la trama, los personajes, la ambientación, la forma de escribir del autor... y luego voy añadiendo otras cosas según voy escribiendo. 

Intento transmitir mi más sincera opinión. Porque ante todo, en mis reseñas soy sincera. Si el libro no me ha gustado, lo digo y doy argumentos. Sé que a la mayoría de autores no les sientan bien las reseñas negativas, e incluso algunos piden que se publiquen solo reseñas positivas, pero creo que ver los fallos que tiene una novela ayuda al autor a mejorar en futuras obras. Por eso intento que mis reseñas sean constructivas. 

- ¿Reseñas todo lo que lees, incluso si no has disfrutado de la lectura? 

Sí, porque como he dicho antes, quiero dar mi sincera opinión, tanto de lo bueno como de lo malo. Ahora mismo es un poco más complicado porque estoy opositando y no tengo tiempo para leer, así que voy seleccionando y guardando algunas reseñas para más adelante, para no dejar sin contenido a mis lectores. 

- ¿Qué opinas, en base a tu experiencia, sobre los autores autopublicados? 

Pues siendo sincera, antes de abrir el blog, el único libro que había leído que no fuera de editorial fue uno que escribió mi amiga y que nunca llegó a ver la luz, pero a mí me encantó. 

Tras abrir el blog, algunos autores se pusieron en contacto conmigo y les di una oportunidad. Y no me arrepiento porque ahora mismo hay bastantes autopublicados en mi lista de favoritos. 

Creo que los autores autopublicados son un colectivo infravalorado y por eso siempre que puedo hago entradas para recomendarlos y darlos a conocer. 

Y es una lástima que la gente no les dé una oportunidad, porque hay verdaderas joyas y de todos los géneros. 

Aunque poco a poco algunos blogs les hacen más sitio entre sus publicaciones y esto me alegra enormemente. Se han dado cuenta de que las editoriales solo se fijan en las ventas y no en la calidad. 

- Además de leer, ¿escribes, o te gustaría hacerlo? 

Me encanta escribir pero no escribo todo lo que me gustaría por falta de tiempo. 

Cuando iba al instituto me presenté a varios concursos de relatos y empecé varias novelas. Pero ahí siguen, todas inconclusas. 

Pero espero en un futuro poder terminarlas porque al tenerlas siempre en la cabeza, se me van ocurriendo nuevas cosas para las tramas, la ambientación... 

Y si alguna ve la luz, posiblemente sea como obra autopublicada. 

- ¿Te parece importante el papel de los clubes de lectura y sus dinamizadores? 

Me parece importantísimo. Son el alma de los clubes de lectura y los que logran que mes a mes estés ahí, al pie del cañón participando en lecturas, en juegos y cualquier cosa que se les ocurre. Yo estoy en dos clubs de lectura y ambos son geniales. Tienen sus diferencias, como todo, pero las organizadoras son lo mejor. Ellas, y los demás integrantes, porque ya somos como una familia. 

- ¿Te gustó participar en la gincana «El Alano»? ¿Crees que este tipo de iniciativas son útiles para acercar a los escritores y los lectores? 

Fue una experiencia muy divertida a la par que estresante, jajaja. 

Por una parte, me encantó conocer más cosas sobre los alanos y su cultura, pero las pruebas contrarreloj pudieron conmigo, siempre se acababa adelantando alguien. Pero como todas llevábamos un lío bastante grande, fue divertido. 

Creo que iniciativas así son muy buenas para dar a conocer a un autor y a su obra, ya que como tienes que postear cosas en las diferentes redes sociales, acabas generando aunque sea un poco de curiosidad entre tus seguidores y estos acaban yendo a cotillear de qué estamos hablando. Y con un poco de suerte, alguno de ellos se verá atraído por el libro y lo acabará comprando.

Muchísimas gracias de nuevo a María por su visita; apuesto a que os habéis animado a dar una vueltecita por su blog, y seguro que muchos os quedareis cerca de esta lectora inquieta y muy activa. Si queréis localizarla en las redes sociales, podéis hacerlo a través de Twitter o Instagram.

lunes, 4 de diciembre de 2017

Misterios del ranking de Amazon

Ranking de Amazon


En estos días he tenido la oportunidad de consultar el último post del blog de Andrea Golden, una escritora independiente madrileña a la que tenemos que agradecer un buen número de artículos repletos de consejos, aclaraciones y elucubraciones sobre los entresijos de Amazon y el mundo de la autopublicación en general.

Por mucho que nuestra pasión se limite, habitualmente, a imaginar, planificar y plasmar nuevas historias, no es menos cierto que el círculo no queda completo hasta que nuestro trabajo se presenta ante los ojos del lector, que lo hará, en parte, suyo. Y para que esto suceda, tenemos que posar nuestra mirada también en temas más áridos, como la promoción de las novelas y la necesidad de obtener una cierta notoriedad en los listados del gigante "amazónico" (por ahora, únicas aguas en las que navegan mis textos, al menos de forma legal). 

En estas cuestiones, nunca está de más saber cómo funcionan sus engranajes. Y os puedo garantizar que la información sobre los algoritmos que se utilizan para ordenar el ranking de los libros más vendidos no es fácil de encontrar, incluso recurriendo al propio servicio de información a los autores de la compañía. Por eso, artículos como el que ha recopilado Andrea Golden, o esta maravilla de Miguel Ángel Alonso Pulido sobre cómo funcionan las listas de ventas, son doblemente valiosos.

¿Y qué puedo yo aportar a todo esto? Solamente algunos apuntes basados en mi experiencia:

- Acceder a los primeros puestos de las principales categorías resulta muy, muy difícil. En este terreno competimos con las últimas novedades, los "pesos pesados" del mercado, novelas superventas con amplio respaldo editorial y aquellos indies que se han creado una sólida marca personal y cuentan con un buen número de seguidores atentos a sus publicaciones. 

Existe un pequeño "truco" para conseguir mayor visibilidad, que consiste en posicionar tus novelas en subcategorías muy específicas, en las que la competencia sea menor. Reconozco que no he hecho pruebas al respecto; siempre me he limitado a encuadrarlas en dos de las grandes categorías en las que mejor encajan (Ficción histórica y Acción y aventuras), y no he investigado más; o, mejor dicho, cuando he echado un vistazo no he podido hallar subcategorías que se ajustaran a mi temática, y no he querido forzarlo de manera artificial.

- Resulta más eficaz en cuanto a posicionamiento un goteo continuo de ventas, aunque se trate de pocos ejemplares diarios, que un pico elevado seguido de un periodo largo de sequía. Este planteamiento resulta coherente con lo que nos avanzaba el artículo de Miguel Ángel Alonso, del que ya hemos hablado. Cuando tus novelas cuentan con un historial de ventas asentado todo funciona mejor. Sin embargo, no hacen falta más que dos o tres días seguidos sin vender ni un ejemplar para caer varios miles de puestos en la clasificación de ventas. Y, tristemente, el efecto de ese maravilloso día en que se alinearon los astros y vendiste una docena no tarda en diluirse. Sin duda, esto es una carrera de fondo.

- Me da la impresión que los esfuerzos de promoción funcionan mejor si son originales y creativos (¿no has hablado todavía con La Reina Lectora? ¿A qué estás esperando?), orientados a tu público objetivo (no hay nada mejor a que te recomiende un colega escritor de tu género) y planificados con cierto cuidado (estoy seguro de que ya conoces la plataforma de Marketing online para escritores de Ana González Duque, donde puedes zambullirte en un auténtico océano de datos y buenos consejos). Como ya sabrás si eres visitante habitual de este blog, mi relación con el marketing es poco convencional. Me queda muchísimo por aprender, y una de mis grandes asignaturas pendientes tiene que ver con el análisis de los resultados de cada una de las acciones llevadas a cabo. Así que, por ahora, solo puedo hablar de impresiones subjetivas. 

- Otra máxima muy oída es que nada funciona mejor que seguir publicando nuevas novelas, puesto que cualquiera de ellas, si le gusta a un lector, puede hacer de puente que le lleve hasta las demás. En este aspecto, puedo corroborar que la publicación de Niebla y Acero ha tenido un efecto "rejuvenecedor" en El Alano, que sigue dando guerra más de un año después de su lanzamiento. No obstante, al ser títulos correlativos en una serie, supongo que el efecto será diferente que en el caso de las novelas independientes entre sí.

- Por último, me gustaría comentar una encuesta realizada en Twitter (al menos) por la escritora Marta Sebastián, en la que preguntaba, muy indiscretamente ;), por los ingresos mensuales que les reportaba la venta de sus novelas a los escritores de su TimeLine; estaremos atentos a su blog para cotillear los resultados y el análisis que haga de los mismos.

Y tú, ¿te llevas bien con los ranking de Amazon? ¿Quieres comentar tu experiencia?

martes, 28 de noviembre de 2017

Ganadores de la Gincana "El Alano"

Podium Gincana El Alano
Imagen: Reina Lectora

Después de un mes de noviembre bastante movido, a lo largo del cual nos hemos divertido con la Gincana "El Alano", organizada por la Reina Lectora, y se ha publicado por fin la continuación de las aventuras de Attax, Niebla y Acero, comenzamos a recoger los frutos de tanto ajetreo. 

En primer lugar, quería agradecer a los participantes de la gincana su apoyo e implicación, ¡y dar la enhorabuena a los flamantes vencedores!

La primera posición ha sido para... (redoble de tambores, en este caso no de guerra precisamente): Claudia Merino. Gracias por tu esfuerzo para promocionar la novela, por atreverte a acompañar a Attax en su recorrido por la vieja Hispania, y por buscar tiempo para resolver con éxito cada uno de los retos planteados a lo largo de este juego.

En segundo lugar, con un buen puñado de puntos extra por el espléndido trabajo realizado con el cambio de portada, y mención especial a las interesantísimas preguntas planteadas a través del grupo de Facebook, tenemos a Yeivit. Un gran descubrimiento, no cabe duda :)

Y el tercer escalón del podium lo comparten dos grandes participantes: la escritora Marta Sebastián y Eva H.P., del blog "Crucero místico y literario", que se han desenvuelto extraordinariamente bien en las pruebas, y a las que tengo que agradecer además sendas publicaciones en sus blogs, a las que puedes echar un vistazo aquí y aquí.

Por último, las menciones de honor han recaído en Rocío Cejudo, Brenda González, Naiara López, María López y Carla Pinto. Tendremos la oportunidad de conocerlas un poco más, pues cada una de ellas nos hará una visita al blog.

Para inaugurar esta serie de colaboraciones, contamos hoy con Brenda González, que se ha prestado amablemente a compartir con nosotros sus impresiones sobre la gincana y la novela. ¡Vamos allá!

P- ¿Cómo fue tu experiencia con la gincana?
Brenda- Me resultó bastante entretenida, es la primera vez que participo en una y he disfrutado con cada reto. A nosotros, los participantes, nos entretiene, y al escritor le ayuda a ser conocido.

P- ¿Qué te pareció la novela? ¿Te resultó entretenida?
Brenda- La verdad es que sí; más de lo que esperaba, porque a mí no me suelen gustar las novelas históricas y esta me ha sorprendido para bien.

P- ¿Sufriste con las batallas?
Brenda- En cada una de ellas, ya que cuando leo suelo meterme en la piel del personaje.

P- ¿Te parece que es posible aprender un poco de historia leyendo este tipo de novelas?
Brenda- Yo creo que sí, porque, si te digo la verdad, a mí una clase de historia se me hace eterna, y sin embargo leerla en forma de novela te intriga, y te incita a querer saber más de la época.

P- ¿Qué te pareció el protagonista?
Brenda- Pues la verdad es que me gustó mucho. Como todo el mundo, tiene sus más y sus menos; uno no se puede guiar por impulsos, según el estado de ánimo, y controlar eso es lo que nos hace más fuertes.

P- ¿Cuál fue tu personaje preferido?
Brenda- Sin duda, Attax, porque al paso de la historia va aprendiendo a través de experiencias buenas y malas, creciendo y haciéndose más fuerte, más valiente. Creo que eso es lo que lo caracteriza.

Muchas gracias por tus respuestas, Brenda, ha sido un placer tenerte en el blog.